GDHE Gobernanza, dimensión humana y económica
Introducción
El Área Temática correspondiente al impacto que más directamente tiene que ver con las personas, en su dimensión humana, económica, de gobernanza denominada GOBERNANZA, DIMENSIÓN HUMANA Y ECONÓMICA bascula entorno a cuatro ejes de integración. Estos ejes, Incidencia del CC sobre las personas, Instrumentos de Intervención Económica, Dimensión Económica del CC y Justicia Climática. A su vez, tal y como se muestra en la siguiente figura, cada uno de los Ejes de Integración se vertebra sobre diferentes Líneas de Análisis.
Estructura y composición del área temática
El área temática se estructura en cuatro ejes de integración: Incidencia del CC sobre las personas, Instrumentos de Intervención Económica, Dimensión Económica del CC y Justicia Climática. A su vez, cada uno de los Ejes de Integración se vertebra sobre diferentes Líneas de Análisis.
El primero de ellos, Incidencia del CC sobre las personas se refiere a la afectación que sobre las personas tiene la crisis climática. Para la detección de las dimensiones y aspectos de la vida de las personas más concernidos por la crisis climática se propone una metodología de impacto del cambio climático sobre las personas. En esta se parte de registrar los aspectos de la vida de las personas que las vulnerabilizan aún más frente al cambio climático así como las dimensiones más afectadas al respecto. A partir de ahí se pretende establecer conexiones entre ambos aspectos y trasladarlos de manera gráfica a instrumentos que sirvan para ordenar y planificar el territorio atendiendo a la vulnerabilidad de las personas y a los efectos del cambio climático.
En el segundo eje, Instrumentos de Intervención Económica, trata sobre cómo en el contexto de planeamiento urbanístico, la integración de las actuaciones de mitigación y adaptación desde una perspectiva de ejecución, se plasman en la documentación económica-financiera de los instrumentos de planeamiento urbanístico, en particular, de los instrumentos en la programación de las actuaciones, el estudio económico-financiero, la memoria de viabilidad y sostenibilidad económica.
El tercer eje, Dimensión Económica del CC, se presenta una metodología para el estudio desde el urbanismo de dos sectores claves que dependen estrechamente del clima (agricultura y turismo) y se describe cómo el sector empresarial se anticipa a las situaciones que afectan sensiblemente a sus operaciones, mediante la elaboración de Planes de Continuidad Económica. Asimismo también se aborda el mercado voluntario de los bonos de carbono, las iniciativas hacia una reforma fiscal verde y la eficacia de las alianzas en la espera pública, público-privada y sociedad civil.
El último eje de integración, Justicia Climática, concentra las líneas de actuación que dirigen las acciones, políticas y argumentos en torno al tránsito que se plantea a nivel planetario hacia un modelo económico y social más justo e inclusivo con el medioambiente y las personas que lo atraviesan. Este eje se estructura en tres líneas de análisis que se conectan dialécticamente. La Transición Justa, cuya esencia es no dejar a nadie ni a nada al margen de esta transformación global, tomando para ello las medidas pertinentes de reequilibrio (social, económico, político, tecnológico…), la Vulnerabilidad Social que enfoca la mirada en las fragilidades de partida o devenidas por la transformación en ciernes, y por último, las Oportunidades del Nuevo Modelo Climático que avanza los desafíos que el cambio climático presenta y los objetivos fijados para que, a un largo plazo se alcance la neutralidad climática: una economía con cero emisiones netas de gases de efecto invernadero.

Figura 3. Organigrama del área temática “Gobernanza, Dimensión Humana y Económica (GDHE)”. Fuente: Elaboración propia
Los cuatros ejes que componen ésta área temática aún teniendo un tratamiento complementario, presentan perspectivas o enfoques diferenciados desde los que se afronta el desafío al que el cambio climático expone al sociosistema y cómo el urbanismo lo afronta. Es por ello que, a efectos de introducir el área temática se realiza a continuación diferenciando la Dimensión Económica de la Gobernanza y Dimensión Humana.
DIMENSIÓN ECONOMICA
Desde la dimensión económica se trata la integración del cambio climático en los instrumentos económicos de planeamiento urbanístico y cómo el urbanismo dará respuesta a los sectores vulnerables que se verán afectados por la variabilidad del clima.


El enfoque inclusivo que atraviesa esta Guía se parte de las líneas redactadas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Agenda Urbana Española
- ODs-8. Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las personas.
- ODs-11. Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.
- ODs-12. Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.
- ODs-13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos
- ODs-17. Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y construir a todos los niveles instituciones eficaces e inclusivas que rindan cuentas.
Desde la óptica de la Agenda Urbana Española los objetivos que son asumidos por esta Guía en esta Área Temática son los siguientes:
- Objetivo específico 3: Prevenir y reducir los efectos del cambio climático y mejorar la resiliencia.
- Objetivo específico 4: Hacer una gestión sostenible de los recursos y favorecer una economía circular
- Objetivo específico 7: Impulsar y favorecer la economía urbana
- Objetivo específico 10: Mejorar los instrumentos de intervención y la gobernanza
Con la clara intención de ofrecer una imagen de conjunto y lo más clarificadora posible se presenta a continuación el Diagrama de impactos del cambio climático en el eje temático Dimensión Económica del CC En él se esquematizan tres bloques de contenido. En un primer bloque se recogen las amenazas y los impactos físicos que atienden a la incidencia en el clima del CC. Otro bloque de contenidos señala los grupos de incidencia o aspectos de la vida de las personas atañidas o susceptibles de serlo por los impactos del CC, así como los riesgos, impactos y elementos que determinan la vulnerabilidad de los ecosistemas sociales. Un tercer bloque de elementos muestra alguna de las posibles oportunidades que mitiguen los efectos de la crisis climática sobre la vida de las personas.

Figura 2 Esquema de impactos del cambio climático sobre el Eje Temático Dimensión Económica del Cambio Climático. Fuente: Elaboración propia a partir de IPCC, 2014.
Dada la naturaleza del contenido de este eje, la Dimensión Económica del CC, se debe partir de la dificultad de hacer una foto fija de las fortalezas, oportunidades, amenazas y debilidades que afectan a una población, y más, una población insular y archipielágica que se enfrenta a impactos tan trascendentales y planetarios como son los derivados de la crisis climática. Sirva, no obstante, el siguiente DAFO para esbozar, al menos, algunos de los aspectos que se detectan en cada una de las cuatro dimensiones.

Gobernanza y dimensión humana
El Cambio Climático (en adelante CC) supone una transformación global en todas las áreas que conforman el espacio en el que vivimos provocada por la acción humana y, en tanto que tal, se produce y modifica, a su vez, en un espacio social y comunitario. De tal manera el CC actualmente forma parte indisoluble de la evolución de la vida en el planeta y de la evolución de las comunidades en múltiples dimensiones. Es por ello que la dimensión humana, en una guía de que atienda a la interconexión entre el cambio climático y el urbanismo, es un eje clave y transversal al resto de las áreas. La conexión que se establece entre los impactos que el CC provoca en cada una de las Áreas Temáticas estudiadas en esta Guía alcanza ineludiblemente la esfera humana y, de la misma forma, permite observar cuán intrincados están cada uno de los elementos que configuran y constituyen la vida y, en suma, cómo incide el CC en las condiciones de vida de las personas y las comunidades.
“El cambio climático es un hecho social, puesto que tiene sus causas en gran medida en las actividades humanas, y porque además son las sociedades globales y específicas, así como las personas que componen esas sociedades, quienes finalmente van a sufrir sus consecuencias directa o indirectamente a través del cambio del medio biogeofísico”. Pardo Buendía, 2007a, p. 34
Vertebrar, por tanto, el análisis de los efectos del CC desde y hacia las personas, que se ven condicionadas y a su vez lo condicionan, es imprescindible para implementar una Guía que permita una ordenación del territorio global y con atención especial a las distintas realidades de las personas que lo habitan.
En la planificación, ordenación, adaptación y mejora de los espacios no pude dejarse atrás a ningún elemento que forme parte e impacte en su construcción y reconstrucción. Esto es lo que impulsa que la dimensión humana, desde su óptica más inclusiva, transversal e interseccional sea asumida por Gesplan para, a partir de ella, dotar de una serie de ítems que permitan cotejar si el planeamiento respeta y atiende a las personas que forman (y conforman) parte inherente de los espacios materiales e inmateriales de las islas canarias, y en su caso implemente acciones encaminadas a corregirlo.
El enfoque inclusivo que atraviesa esta Guía se parte de las líneas redactadas en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Agenda Urbana Española y la Agenda Canaria de Desarrollo Sostenible.
Los retos fundamentales que desde la Agenda Canaria de desarrollo sostenible 2030 en la lucha contra el CC se propone, con la mirada puesta en las personas son: Erradicar la pobreza y reducir las desigualdades sociales y Acabar con la brecha de género y con la violencia contra las mujeres, por un lado, y Afrontar las limitaciones de alcance y deficiencias en el funcionamiento de los servicios públicos en Canarias.
Desde una óptica algo más global, la Agenda Urbana Española en su relación con los ODs y los retos de la Agenda Canaria de desarrollo sostenible 2030, propone y son asumidos por esta Guía en esta Área Temática los siguientes objetivos:
- Objetivo específico 6.2: Buscar la igualdad de oportunidades desde una perspectiva de género, edad y diversidad disfuncional.
- Objetivo específico 3: Prevenir y reducir los efectos del cambio climático y mejorar la resiliencia
Estos desafíos son atravesados y sustentados por gran parte de las estrategias planteadas por las Naciones Unidas, en forma de Objetivos de Desarrollo Sostenible, que intentan transformar y adaptar el patrón actual de evolución y crecimiento socio-económico por otro más sostenible, igualitario y respetuoso con el medio ambiente y con las personas.
Los ODs más conectados con la dimensión humana del CC son los siguientes:
- ODs-1. Poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo.
- ODs-2. Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible.
- ODs-3. Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades.
- ODs-5. Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas.
- ODs-7. Garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todas las personas.
- ODs-8. Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las personas.
- ODs-9. Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación.
- ODs-10. Reducir la desigualdad en los países y entre ellos.
- ODs-11. Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.
- ODs-12. Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.
- ODs-13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos
- ODs-15. Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad.
- ODs-16. Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todas las personas y construir a todos los niveles instituciones eficaces e inclusivas que rindan cuentas.
- ODs-17. Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y construir a todos los niveles instituciones eficaces e inclusivas que rindan cuentas.
Todos y cada uno de los ODs, de los objetivos estratégicos de la Agenda Urbana Española, así como los retos ya señalados en la implementación de la Agenda Canaria de Desarrollo Sostenible, se centran en detectar, erradicar o, al menos, atenuar los aspectos de vulnerabilización, desigualdad, inequidad social y/o discriminación que hacen que una parte de la población se vea más afectada por los impactos del CC.
Incidencia del covid 19
En este contexto de análisis de la afectación del CC sobre las personas en Canarias se debe deslizar la atención a la repercusión que la pandemia del Covid 19 está teniendo en las islas, aunque no solo. Los efectos que, en distintos ámbitos y áreas, está teniendo la enfermedad agrava en la mayoría de los casos la situación de desigualdad y/o fragilidad que sufren algunas personas.

Figura 2. UNDESA Fuente: www.pactomundial.org
El Informe de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2020 describe y pronostica alguna de las consecuencias atribuidas a esta situación de pandemia mundial. Dicho documento considera que los avances que se habían logrado a nivel planetario en 2019; tales como mejoras en la salud materno infantil, el acceso a la electricidad y aumento de la representación de las mujeres en la vida política, han sufrido un retroceso a causa de la situación pandémica. Es más, la previsión es que, a largo plazo, algunos objetivos se verán neutralizados e incluso invertidos por el incremento de las temperaturas, la creciente inseguridad alimentaria, el deterioro del entorno natural y las persistentes desigualdades dominantes entre otros aspectos.
Se estima que los ODs que se verán más repercutidos de forma inmediata por esta recesión son:
- ODSs1. Fin de la pobreza.
- ODs 3. Salud y bienestar.
- ODs 8. Trabajo decente y crecimiento económico.
- ODs 10. Reducción de las desigualdades.
Esta es la premisa que impulsa que esta Guía se centre en poner en primera línea a aquellas personas o grupos de incidencia que en mayor medida pueden verse concernidas por los impactos del CC agravados por la situación pandémica que se está viviendo desde 2019.
Con la clara intención de ofrecer una imagen de conjunto y lo más clarificadora posible se presenta a continuación el Diagrama de impactos del cambio climático en el eje temático Incidencia del CC sobre las personas. En él se esquematizan tres bloques de contenido. En un primer bloque se recogen las amenazas y los impactos físicos que atienden a la incidencia en el clima del CC. Otro bloque de contenidos señala los grupos de incidencia o aspectos de la vida de las personas atañidas o susceptibles de serlo por los impactos del CC, así como los riesgos, impactos y elementos que determinan la vulnerabilidad de los ecosistemas sociales. Un tercer bloque de elementos muestra alguna de las posibles oportunidades que mitiguen los efectos de la crisis climática sobre la vida de las personas.

Figura 3: Diagrama de impacto del cambio climático en el eje temático Incidencia el Cambio
Climático sobre las Personas. Fuente: Elaboración propia
Dada la naturaleza del contenido de este eje, la Dimensión Humana del CC, se debe partir de la dificultad de hacer una foto fija de las fortalezas, oportunidades, amenazas y debilidades que afectan a una población, y más, una población insular y archipielágica que se enfrenta a impactos tan trascendentales y planetarios como son los derivados de la crisis climática. Sirva, no obstante, el siguiente DAFO para esbozar, al menos, algunos de los aspectos que se detectan en cada una de las cuatro dimensiones.

Enlaces de interés
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EU Ecosistema Urbano
Introducción
[ECO] SISTEMA URBANO. NATURALEZA Y ALCANCE
Para entender la naturaleza y alcance de esta Área Temática se debe partir del significado del sistema urbano, entendido como el escenario o espacio urbanizado, ubicado en un territorio determinado, donde se desarrollan los distintos barrios, pueblos y ciudades, esto es; un sistema creado y organizado por la acción humana en el que se articulan diversas escalas, jerarquías y funcionalidades espaciales que se relacionan entre sí y con las personas que los habitan.
El sistema urbano, a pesar de no representar una gran extensión de territorio con relación al porcentaje de suelo rústico o despoblado, es el responsable de generar un porcentaje muy elevado de emisiones de gases de efecto invernadero causantes del cambio climático, caracterizándose por consumir un gran porcentaje de recursos, ya que es en este sistema donde habita la mayor parte de la población y se producen la mayor parte de las actividades más contaminantes de las personas.
No sólo eso, el crecimiento actual de los espacios urbanos ha provocado una ocupación de territorios cada vez más extensos y discontinuos, lo que ha repercutido en mayores consumos de recursos y deriva en las denominadas ciudades difusas, donde las emisiones de CO2 por habitantes son elevadas, como consecuencia asimismo de un notable incremento de la movilidad.
Además, con la dispersión de las ciudades y pueblos y el incorrecto diseño urbano se ha pedido funcionalidad y eficiencia, acompañada de una falta de elementos naturales, denominada infraestructura verde, lo que va en detrimento de la adaptación a algunos impactos del cambio climático.
Buscar este equilibrio entre la naturaleza y el sistema urbano es fundamental, por lo tanto, para asegurar la salud y el bienestar de la ciudadanía.
“Este proceso global de urbanización (en muchas ciudades españolas en tres décadas se ha duplicado y en ocasiones triplicado el suelo ocupado en toda la historia) supone tal consumo de recursos y tan elevado impacto contaminante sobre el conjunto de ecosistemas de la Tierra, que las incertidumbres creadas por ello nos llevan a afirmar que estamos inmersos en un proceso que no nos asegura el futuro y por ello es insostenible. Hoy se pude afirmar que las ciudades son los sistemas que mayor impacto generan en el planeta y, por esto, sabemos que la batalla de la sostenibilidad la vamos a ganar o la vamos a perder en base a la organización y la gestión urbanas que desarrollemos a partir de ahora “El libro verde español del medioambiente urbano”.
Es evidente, en buena lógica, el importante papel que ocupa la adecuada planificación del sistema urbano en la lucha contra el cambio climático, pues en el mismo es donde se tienen que producir mayores cambios para reducir las vulnerabilidades de las ciudades canarias frente a las consecuencias inevitables del cambio climático.
El sistema urbano ocupa un 5,83% del territorio canario y supone alrededor del 70% de las Emisiones de GEI.
En Canarias el 75,13% de la población se concentran en las ciudades y pueblos, sin contemplar la población turística flotante (255.000 plazas turísticas en 2019)
Dicho esto, cobra especial interés abordar el [Eco] sistema urbano, entendiéndose como el espacio antropizado creado por la humanidad, conformado por las ciudades o pueblos –escena urbana-, donde habita e interactúa la población y donde se conjugan e integran elementos del espacio natural y artificial, en una suerte de simbiosis.
El urbanismo hace referencia a la planificación y desarrollo del sistema urbano, no sólo en su parte material y espacial, sino también, tal y como definió Ildefonso Cerdá, en la manera y sistema en que están organizados y funcionan los distintos elementos que componen el organismo vivo que ocupa ese espacio material, haciendo referencia a un concepto interdisciplinario que relaciona los componentes físicos con la actividad humana que se desarrolla en un espacio. (Rueda, S. 2001).

Figura 1 Elementos de interrelación en la ciudad. Fuente: Elaboración propia
La escena urbana, por lo tanto, es una pieza clave en la sostenibilidad global del sistema urbano, ya que articula el conjunto de piezas que conforman la ciudad a partir de un modelo de movilidad de la ciudadanía y de accesibilidad a los equipamientos y servicios en términos de proximidad y diversificación de focos, resultando necesario reforzar la adecuación bioclimática de los tejidos urbanos, contribuyendo a la mejora de las condiciones ambientales, de salud y de calidad de vida de las personas y al incremento de la biodiversidad.
Lograr un [Eco] sistema urbano, para por llevar a cabo una correcta, eficiente e integrada planificación urbanística, partiendo del análisis de la relación que una ciudad o población establece con el entorno natural más inmediato, con otros núcleos de población y sus actividades y, a su vez, las sinergias internas del propio sistema urbano, de manera que en la ordenación de los espacios urbanos se conciba como parte integrante el espacio natural y sus interrelaciones, además de las necesidades de la población en cuanto a usos y actividades, economía y bienestar, para alcanzar una meditada solución que permita diseñar un ecosistema urbano que logre reducir las emisiones GEI y que sea resiliente para hacer frente al cambio climático.
Por tanto, abordando la planificación urbanística a través de modelos de ordenación que apuesten eficientemente por las acciones de adaptación y mitigación al cambio climático.
Y esto último, precisamente, el lo que persigue esta Área Temática de [Eco] sistema urbano, directamente relacionada, además, con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), teniendo alguno de ellos mayor protagonismo a razón de esta materia.

Así, el ODS 11 Ciudades y Comunidades Sostenible, ya que en las ciudades, además de producirse más del 60% del PIB mundial, también se produce un alto porcentaje de las emisiones de carbono mundiales y del uso de recursos, debido a la rápida urbanización, lo que tiene como resultado un número creciente de habitantes en barrios marginales, infraestructuras y servicios inadecuados y sobrecargados (como la recogida de residuos y los sistemas de agua y saneamiento, carreteras y transporte), conllevando un incremento de la contaminación del aire y del crecimiento urbano incontrolado.
A ello se añade circunstancias sobrevenidas como las pandemias o la intrusión de enfermedades hasta el momento poco habituales, que ponen de manifiesto la vulnerabilidad de las zonas urbanas pobres y densamente pobladas del sistema urbano, resultando una seria amenaza para la salud pública, la economía y el tejido social.
En consecuencia, esta área temática recoge el testigo, conformándose por una serie de ejes de integración y líneas de análisis que tratan de desarrollar algunas de las metas del referido ODS 11, así como con el ODS 12, Producción y consumo responsables, para lograr una gestión sostenible de los recursos y reducir la generación de los mismos mediante la reutilización y reciclaje.
De otro lado, los objetivos de desarrollo sostenible que también tienen representatividad y su encaje está transversalizado en este área temática, son el ODS 3 Salud y bienestar, ya que el diseño de las ciudades debe garantizar una vida sana y promover el bienestar en todas las edades de toda la ciudadanía para un desarrollo sostenible, el ODS 5 Igualdad de Género y el ODS 10 Reducción de las desigualdades, ya que la ordenación de las ciudades y asentamientos debe garantizar el principio universal de igualdad entre mujeres y hombres, atendiendo a crecimientos compactos, a fin de dar respuesta a las necesidades reales y potenciales garantizando un uso eficiente y equilibrado favoreciendo la mejora de la calidad de vida en atención a parámetros de género y promoviendo el equilibrio y la cohesión social como elemento clave para un desarrollo sostenible y equilibrado.
Y también el ODS 7 Energía asequible y no contaminante, que ya se desarrolla específicamente en el área temática de metabolismo territorial, así como el ODS15 Vida de Ecosistemas terrestres, que tiene su desarrollo específico en el Área temática de Territorio, Paisaje y Biodiversidad.
De otra parte, se tiene en consideración los Objetivos de la Agenda urbana Española (AUE), amplios y ambiciosos, a los que responde este marco estratégico, que se compone de 10 objetivos a conseguir y de una lista de posibles líneas de actuación a desplegar por cada uno de los actores que desee comprometerse con la Agenda, pues el modelo territorial y urbano por el que apuesta la AUE se inspira en el principio del desarrollo territorial y urbano sostenible que establece la legislación estatal sobre suelo y rehabilitación urbana y que ya contienen numerosas leyes urbanísticas autonómicas como la Ley 4/2017, de 13 de julio, del Suelo y de los Espacios Naturales Protegidos de Canarias.
Así, el siguiente diagrama de impactos ofrece una visión holística y sintética de los principales riesgos e impactos que se consideran más relevantes para la presente Área temática:

Figura 2 Esquema de impactos del cambio climático sobre el AT [Eco]Sistema Urbano. Fuente: Elaboración propia a partir de IPCC, 2014.
Estructura y composición del área temática
Desde el [Eco] Sistema Urbano se analizan los elementos que componen el espacio urbano, de manera que a través de una correcta planificación y ordenación del modelo urbano se puedan alcanzar unos parámetros de eficiencia en el consumo de los recursos, lo que se logra a través de un diseño equilibrado y funcional del conjunto usos y actividades dirigidos a garantizar la accesibilidad, la proximidad, el confort, bienestar y la salud de las personas, integrando la naturaleza como eje vertebrador del espacio urbano y transitando hacia un modelo de resiliencia en el tejido de las urbanizaciones y edificaciones frente a los efectos del Cambio climático.
Por lo tanto, para abordar el desarrollo de este Área Temática y, concretamente, desgranar su estructura y composición, se parte de cuatro Ejes de integración que tratan diferentes aspectos y que, a su vez, se desarrollan en líneas de análisis, a través de las cuales se puede obtener un diagnóstico, unas medidas y unos criterios dirigidos a dar pautas para las diferentes escalas de intervención urbanística.
De esa manera, esta Área Temática se divide, a su vez, en los EJES DE INTEGRACIÓN que seguidamente se anuncian:
La Naturaleza como Aliada; en este Eje se aborda la necesidad de renaturalizar el sistema urbano, imbricando la infraestructura verde-azul en la planificación y el diseño de la ciudad potenciando los servicios ecosistémicos.
Gracias a la simbiosis naturaleza-ciudad se alcanzan las condiciones óptimas de confort ambiental urbano, sin ir más lejos, mediante la permeabilidad del suelo, el aumento de sombra y los beneficios refrigerantes de la naturaleza, minimizando los riesgos y vulnerabilidades derivados del cambio climático.
La Ciudad eficiente, integrada e inteligente; donde se considera la importancia de fomentar la distribución de usos de manera equilibrada y de proximidad, mediante la compacidad y la correcta organización de las actividades en el espacio urbano, potenciando la autosuficiencia mediante la incorporación de sistemas energéticos eficientes, sostenibles y de disminución de consumo de recursos.
La arquitectura eficiente y resiliente, como Eje que propone la proyección y ejecución de edificaciones de consumo casi nulo y la introducción de modelos de arquitectura bioclimático, tanto en la rehabilitación de la edificación existente como en las de obra nueva, priorizando la minimización del consumo y la reducción de emisión de gases de efecto invernadero, tanto en el proceso constructivo como en su vida útil, mediante la utilización de materiales locales y eficientes y la optimización del diseño, fomentando de esa manera la arquitectura circular.
En definitiva, contemplando la arquitectura bioclimática como referente para la construcción de la escena urbana, creando un modelo bioclimático y pasivo del espacio habitable donde no se precise de energías externas para alcanzar el confort ambiental interior, evitando así que no derrochen los recursos de que se disponga.
La Salud y Bienestar, entendido como el Eje donde se evidencia la necesidad de generar espacios saludables en las ciudades y pueblos, confortables e integrados con la naturaleza, proponiendo la reconfiguración de manera sistémica del entorno desde la salubridad, combinando el equilibrio cuerpo-mente y las relaciones sociales, tanto desde la óptica colectiva, como la individual (o de pequeños grupos).

Figura 3 Organigrama del área temática “Ecosistema urbano (EU)” Fuente: elaboración propia.
A razón de lo expuesto, el siguiente DAFO identifica para el sistema urbano canario las principales debilidades y amenazas, fortalezas y oportunidades, relacionadas con el objetivo de esta área Temática, con el fin de poner minimizar e incluso neutralizar los riesgos a los que se verán sometidas las ciudades y pueblos canarios debido a la acción climática que sobreviene.
Tabla 1 DAFO Área temática [Eco]Sistema Urbano. Fuente: Elaboración propia partir de la AUE
Factores endógenos
DEBILIDADES
- Déficit o inadecuación del espacio público, zonas verdes y espacios libres, con los consiguientes efectos negativos sobre la salud y la calidad de vida.
- Déficit de infraestructuras y servicios urbanos, por inexistencia de ellos o por su falta de adecuación a las nuevas realidades y demandas de la población.
- Parque edificatorio deficiente. Elevada tasa de edificios de viviendas y destinados a otros usos ineficientes energéticamente y con problemas de accesibilidad.
- Contaminación acústica y lumínica en determinadas zonas, con los problemas que ello implica en el medio ambiente, la calidad de vida y la salud.
- Contaminación de determinados ámbitos de suelo. Determinados espacios urbanos que presentan elevados índices de contaminación, sobre los que es preciso actuar.
- Modelo de desarrollo urbano de las últimas décadas sectorial y monofuncional, con los consiguientes problemas de movilidad, proximidad, gasto energético y sostenibilidad.
- Urbanismo poco resiliente al cambio climático.
- Estudios y medidas de adaptación al cambio climático insuficientes.
- Metabolismo urbano: escaso desarrollo de planteamientos holísticos.
- Baja eficiencia energética, deficiente conservación y problemas de accesibilidad en una gran parte del parque edificatorio y, en particular, en el parque de vivienda
Factores exógenos
AMENAZAS
- Disminución del tamaño medio del hogar, un fenómeno demográfico global que tiene importantes implicaciones en el modelo de ciudad y la adecuación del parque de vivienda.
- Falta de flexibilidad en los instrumentos de planificación, para adoptar medidas como la creación de corredores ecológicos y combatir la pérdida de la biodiversidad.
- Contaminación atmosférica/medioambiental. Elevados niveles de emisión de gases de efecto invernadero y de contaminación de alcance territorial.
- Riesgos naturales y efectos del cambio climático. Exposición a los riesgos naturales y problemas vinculados al cambio climático, como
inundaciones, olas de calor o sequías.
- Problemas de salud y calidad de vida vinculados a los efectos del cambio climático o la contaminación atmosférica y de los riesgos y efectos de la actividad industrial.
- Aumento de población en situación de “pobreza energética”
FORTALEZAS
- Ciudad compacta, especialmente, en los centros urbanos, con una trama urbana que facilita el encuentro ciudadano, la movilidad sostenible y la actividad.
- Ciudades bien comunicadas, que permiten el desarrollo de importantes enclaves de actividad logística para el desarrollo económico y dedeterminadas industrias.
- Notable avance en la mejora del espacio público, principalmente en relación con la accesibilidad, la movilidad sostenible y la peatonalización.
- Revisión de los instrumentos de ordenación urbanística para un desarrollo más sostenible y equilibrado, en ocasiones, desclasificando suelo innecesario.
- Aceptación generalizada de la importancia de la participación de sociedad civil, administraciones y sector privado en la producción de ciudad sostenible.
- Conciencia social sobre la necesidad de pensar en un modelo de ciudad más sostenible
- Políticas públicas en materia de mitigación del Cambio Climático y de fomento de energías sostenibles.
- Condiciones climáticas que favorecen la calidad de vida de los ciudadanos y reducen el consumo energético.
- Medidas para el control del ruido y emisiones contaminantes, a través de una evaluación de la situación que permite adoptar las medidas correctoras pertinentes.
- Políticas municipales en materia de eficiencia energética, como la mejora del alumbrado público o la incorporación de energías renovables en edificios e instalaciones municipales.
OPORTUNIDADES
- Programas de ayudas y fondos autonómicos, nacionales y europeos para promover un desarrollo urbano equilibrado, sostenible e integrado.
- Políticas autonómicas y nacionales en relación a la rehabilitación, regeneración y renovación urbana que fomentan un modelo de ciudad más sostenible.
- Potencialidad de las grandes ciudades como punto de atracción paraciudades cercanas (red policéntrica).
- Conexión de la ciudad con el entorno rural mejorando el equilibrio entre el área urbana y rural para evitar la cogestión en las ciudades y la despoblación de las zonas rurales.
- Programas y fuentes de financiación para la conservación del patrimonio arquitectónico.
- Metodología de Diagnóstico y Plan de Acción del Destino Turístico Inteligente al servicio de una ciudad más sostenible.
- Políticas nacionales y europeas relacionadas con la adaptación-mitigación al cambio climático; traslación a la realidad local.
- Conexión de la ciudad con el entorno rural mejorando la calidad ambiental de la ciudad, a través de la recuperación de espacios degradados y su conversión en zonas verdes en conexión con los activos naturales del municipio.
- Redes de ciudades, programas de adhesión a pactos o estrategias
- para la mejora de eficiencia energética, energías renovables y contra el cambio climático.
- Patrimonio natural infrautilizado, que puede constituir la base sobre la que desarrollar actuaciones y estrategias de desarrollo urbano sostenible.
- Redes de ciudades, programas de adhesión a pactos o estrategias para la mejora de eficiencia energética, energías renovables y contra el cambio climático.
- Políticas públicas y programas de promoción de energías renovables y la eficiencia energética en la edificación y en las vivienda
Enlaces de interés
MA Movilidad y accesibilidad
Introducción
La consideración del cambo climático en el Transporte y la movilidad tiene dos dimensiones, en primer lugar se encuentra la mitigación, que actúa sobre las causas del calentamiento global en donde entra este sector como uno de los principales causantes de su ocurrencia por la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI), y en segundo lugar, la adaptación, que trata de prevenir y luchar contra los efectos de ese fenómeno.
DATO INFORMATIVO: Uno de los grandes contaminantes es el transporte (40,12% emisiones en
canarias, representando, transporte terrestre el 70,20% de las emisiones totales seguido del
transporte marítimo con el 17,40% y el transporte aéreo con el 12,40% en el año 2018.
(Anuario Energético de Canarias 2019)
Los efectos del cambio climático sobe el presente área temática no solo condicionan el medio físico, sino también influyen en la demanda futura del transporte, en los comportamientos de movilidad y en los patrones de elección de los modos de transporte.
Para hacer frente a estos retos es preciso adoptar enfoques innovadores en las políticas de transporte y establecer prioridades considerando los beneficios integrales. La diversificación de la matriz modal (esquema principal o entre los distintos modos de transporte del sistema general), por medio del aumento de la participación de modos menos contaminantes, procurando mejoras de eficiencia de cada modo y en la gestión de las principales cadenas logísticas (intermodalidad entre los distintos modos de transporte para personas y mercancías) resultan un significativo aporte para la reducción de emisiones, mejorando también la competitividad del Archipiélago Canario.

Figura 1 Prioridades en el área temática que permitirán la reducción de emisiones necesaria para cumplir los compromisos europeos, nacionales y autonómicos. Fuente: Elaboración propia
La movilidad es un elemento clave en las políticas urbanísticas debido a la expansión de las ciudades y la complejidad de los usos del suelo. No se puede negar que se necesitan modelos de movilidad inteligentes y sostenible, que aseguren la accesibilidad universal, que reduzcan las desigualdades entre los distintos territorios y las distintas clases sociales.
Por ello, se establecen unos objetivos claros en aras de transformar los modelos actuales de movilidad en la planificación urbanística partiendo de las líneas estratégicas y objetivos establecidos en cada uno de los documentos normativos referentes a cambio climático y de aquellos establecidos a modo transversal en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y en la Agenda Urbana Española 2030.
Entre esto objetivos se determina que la movilidad sostenible es una herramienta transversal para el desarrollo de los 17 ODS pero incide mucho más en el objetivo 11. “Ciudades y Comunidades Sostenibles”:
“11.2. De aquí a 2030, proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles para todos y mejorar la seguridad vial, en particular mediante la ampliación del transporte público, prestando especial atención a las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad, las mujeres, los niños, las personas con discapacidad y las personas de edad.”
Por otro lado, desde la Agenda Urbana Española 2030 se busca dar respuestas a las necesidades de la era presente referidas a la movilidad, es por ello que presenta dos objetivos específicos claves, el primero, “Favorecer la ciudad de proximidad” desde donde se fomenta la conectividad urbana y la reducción de las distancias de los recorridos, y el desarrollo de un modelo de ciudad en el cual, el espacio destinado a cada uno de los modos de transporte sea más equitativo y en el que se priorice siempre al peatón. El segundo objetivo “Potenciar Modos de transporte sostenible” pretende, a través de Planes de Movilidad Sostenible (PMS), fomentar los sistemas de transporte público eficientes, construir redes de transporte público eficientes, diseño de intercambiadores de transporte, aparcamientos disuasorios, es decir, que se fomente la intermodalidad entre los distintos modos de transporte en aras de conseguir reducir la predominancia del transporte privado.
Objetivos de desarrollo sostenible

Objetivos de la agenda urbana española

Con este fin, en julio de 2016, la Comisión Europea adoptó la “Estrategia Europea a Favor de la Movilidad de Bajas Emisiones” cuyo objetivo no es otro que conseguir un sistema de movilidad 0 emisiones a partir de actuaciones de mejora de la eficiencia del en el transporte y la movilidad mediante nuevas tecnologías, combustibles alternativos, fomento del transporte multimodal, impulso del consumo de energías de fuentes renovables, así como una mayor comercialización de los vehículos de cero emisiones.
Por otro lado, el Gobierno Español maneja una estrategia para luchar contra el cambio climático a través de una comisión delegada entre las que se encuentra la “Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada 2030” cuyo objetivo es desarrollar un nuevo concepto de movilidad urbana, implantar eficiencia energética en el transporte, apostar por un modelo de movilidad amable con el medio ambiente e inclusivo para la ciudadanía.
Por todo esto, el área temática de Movilidad y Accesibilidad trata ciertos aspectos necesarios para actuar hacia la reducción de las emisiones GEI, fomentar las estrategias de proximidad para procurar realizar el desplazamiento a menores distancias y tiempos posibles, fomentar y transformar los actuales modelos de movilidad contaminantes a modos más sostenibles y promover la inclusividad y equidad en el transporte para todas aquellas personas en vulnerabilidad o desigualdad, aumentar la resiliencia de las infraestructuras, la capacidad de adaptación y la inclusión de la vegetación como elemento integrador en las infraestructuras viarias que incrementen el confort ambiental.
El siguiente diagrama de impactos pretende ofrecer una visión holística y sintética de los principales riesgos e impactos que se espera que afecten más directa e intensamente al presente área temática aunque solo se muestran las relaciones más relevantes e inmediatas en aras a establecer y priorizar medidas adaptación.

Figura 2 Esquema de impactos del cambio climático sobre el AT Movilidad y Accesibilidad. Fuente: Elaboración propia a partir de IPCC, 2014.
Estructura y composición del área temática
El área temática se estructura en cuatro ejes de integración, descendiendo en distintas líneas de análisis, vinculados los unos a los otros que hacen que, desde la perspectiva del planeamiento urbanístico, se contemplen los aspectos de la movilidad como una parte fundamental y constituyente de la estructura territorial y urbana sobre los pilares de la reducción de las emisiones de GEI, potenciación de la movilidad sostenible, la resiliencia de las infraestructuras de transporte y renaturalización o inclusión de la infraestructura verde en el espacio urbano. Aspectos inherentes a la lucha contra el cambio climático.
Estos tres primeros ejes se enfocan desde la perspectiva de la MITIGACIÓN. La cual está relacionada con la eficiencia y sostenibilidad del transporte y la movilidad, la reducción de la predominancia del vehículo privado y su relación directa con la emisión de gases de efecto invernadero (GEI). Esta relación se establece principalmente a través del fomento de la intermodalidad y la potenciación de los modos de transporte no contaminantes.
El primero de ellos, Transporte: sostenible, público y eficiente, trata sobre viabilizar desde la planificación estructural y urbana, la potenciación del transporte público sostenible, eficiente y conectado en sustitución al vehículo privado, la intermodalidad y la conectividad entre puntos estratégicos del territorio periféricos con las zonas urbanas, así como conseguir un reparto equilibrado del espacio público incrementando el espacio para los modos no motorizados.
En el segundo eje, Movilidad. Urbanismo de proximidad, es en donde resulta fundamental una movilidad eficiente en cuanto a la reducción de distancias y tiempo de los recorridos a través del desarrollo de redes peatonales, ciclistas y de transporte público continuas, que aumenten la conectividad urbana y la accesibilidad con patrones de proximidad entre la residencia y el trabajo y las actividades rutinarias del día a día. Todo ello mediante el extensión de la oferta de viarios peatonales de estancia y apropiación, viarios rodonales, recuperación del espacio urbano para el tránsito peatonal, así como mediante la eliminación de puntos conflictivos vehículo-circulación peatonal.
El último eje de integración, Ciudad con balance neutro trata de viabilizar desde la planificación urbanística la reducción de la huella de carbono de los municipios ocasionada por el vehículo a motor a partir del aumento y potenciación de infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos e infraestructuras para combustibles alternativos. Así como conformar entornos urbanos encaminados al desarrollo sostenible donde se aumente la calidad de vida de la ciudadanía, la sostenibilidad energética y económica, y se consiga una gestión eficiente de los servicios innovando en materiales, recursos y modelos a través de la promoción de la inteligencia colectiva y la co-creación y de la utilización de las nuevas tecnologías mediante la participación ciudadana y la implicación de los sectores privado y público, así como de la propia ciudadanía y de las empresas.
Finalmente, el área temática finaliza con un último eje de integración Infraestructura: resiliencia, adaptación y naturaleza donde se trata la perspectiva de la ADAPTACIÓN, el cual atiende a los posibles impactos derivados del cambio climático, la reducción de la vulnerabilidad y aumento de la resiliencia de las infraestructuras de transporte y movilidad, en función de las características y tipologías del ámbito. Asimismo, se potencia la renaturalización y la superficie permeable mediante las soluciones basadas en la naturaleza (SbN) como elemento fundamental para la organización y distribución de la ciudad y la adopción de la infraestructura verde-azul como base del diseño para comenzar a viabilizar el reacoplamiento ciudad- territorio.
Impulso de la red verde en las infraestructuras de transporte y movilidad para aumentar incrementar la funcionalidad del espacio urbano. Sistemas basados en la naturaleza como elemento fundamental para la organización y distribución de la ciudad.

Figura 3 Organigrama del área temática “Movilidad y Accesibilidad (MA)”. Fuente: Elaboración propia.
Para cumplir con esto, es necesario apoyarse en la redacción de los respectivos Estudios y Planes de Movilidad Sostenible (EMS, PMS) los cuales, se definen como el conjunto de actuaciones que tienen como objetivo la implantación de modos de desplazamiento más sostenible que hagan compatibles el crecimiento económico, la cohesión social y la defensa del medio ambiente, garantizando, de esta forma, una mejor calidad de vida para la ciudadanía.
Plan de movilidad sostenible
El objetivo de las acciones de los Planes de Movilidad Sostenible es el de proporcionar, alternativas al vehículo privado que sean más sostenibles, eficaces y confortables y, simultáneamente, convencer de que pueden y deben ser usadas en sustitución del vehículo privado (pirámide de la movilidad ideal).
El hecho de que, hasta no hace mucho tiempo, la planificación urbanística se haya venido proyectando para solo una parte de la sociedad, marca el interés, además de hacia la acción climática, de ampliar esta mirada y enfocarla desde una perspectiva inclusiva. Atender al conjunto de la sociedad desde una visión más global y equitativa, hace que se deba ser permeable a las necesidades de las mujeres, de las personas mayores, con escasa autonomía, de niñas y niños. Y también es esta premisa la que determina analizar e implementar un sistema de movilidad que facilite los movimientos de forma inclusiva y segura.
De esta forma, la reducción de los desplazamientos motorizados y, en particular, de los que se realizan en vehículo privado, para personas, y en camión, para mercancías, y como alternativa, la promoción de formas de desplazamiento no motorizadas y del transporte público, para las personas, constituyen las bases de una movilidad más sostenible.
Esto significa proporcionar a la ciudadanía alternativas al vehículo privado promoviendo políticas urbanísticas que den prioridad a los modos de transporte más sostenibles, eficaces y confortables, concienciar de la necesidad de un uso más eficiente del vehículo privado, y a su vez, dar prioridad a las formas urbanas que fomentan su utilización. Y por ende, potenciar los desplazamientos peatonales.
Ante el modelo de movilidad y de transporte tradicionales nace la alternativa denominada “ecomovilidad” que consiste en promover el uso del transporte o sistemas de transporte eficiente, responsable con el medioambiente y saludable para la ciudadanía. La “ecomovilidad” no es solo utilizar bicicleta, caminar o usar el transporte público, sino la relación, conexión y combinación que debe hacerse entre los distintos medios de transporte para conseguir una movilidad respetuosa con el entorno.
Para conseguir la transformación del sector transporte y el modelo de movilidad, desde hace muchos años, la Comunidad Autónoma de Canarias ha mostrado especial sensibilidad con la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible, habiendo aprobado diversas normas al respecto como por ejemplo la Ley 13/2007 de Ordenación del Transporte por Carretera de Canarias la cual hace referencia a la necesidad de la ordenación de los sistemas de transporte municipales toda vez que se establecen los derechos de los usuarios y usuarias del transporte y, más recientemente, la Guía Metodológica para la elaboración de Planes de Movilidad Urbana Sostenible (noviembre 2018), presentada en total sintonía con las políticas de la UE en las publicaciones de 2017 respecto a Movilidad urbana sostenible: Política europea, práctica y soluciones.
Por tanto, en base a la Guía Metodológica, el presente área temática se desarrolla alrededor de las metas y de unos Planes Sectoriales que las responden y que persiguen el mismo objetivo de acción climática y lucha contra el cambio climático.
¿Y cuáles son los criterios principales para el desarrollo de un Plan de Movilidad Sostenible?
Para realizar un correcto PMUS, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía establece 10 “reglas de oro” entre las que se encuentra el “binomio urbanismo y movilidad se consideran inseparables”.
Por otro lado, el ámbito de los Planes tiene que corresponder a la aglomeración urbana que es donde se realizan la mayor parte de los desplazamientos, en conectividad con las zonas periféricas. Los PMS/PMUS no son planes para barrios ni un plan de ámbito regional/nacional, sino que el alcance que posee cada plan tiene que corresponde al ámbito de competencias municipales en donde, en ciertas ocasiones, es conveniente la coordinación de esfuerzos entre los municipios colindantes con mucha interrelación en la movilidad del día a día.
Estos Planes son herramientas transversales en la toma de decisiones que debe proponer acciones en coordinación con los Planes Generales de Ordenación Urbanística (PGOU) y demás Planes Urbanísticos, Planes de Transporte, Estrategias de Medio Ambiente y Estrategias de Seguridad Vial, entre otros.
En donde, las iniciativas recaen en las autoridades competentes en el ámbito municipal y geográfico definido. Estas deberían realizarse con un enfoque integran y no sectorial, en donde los agentes implicados no solo a las concejalías y departamentos de transporte sino también a los de urbanismo, medio ambiente, asuntos sociales, cultura, etc. Es importante activar mecanismos de participación pública para tener en cuenta a los agentes sociales.
En cuanto a la toma de decisiones y actuaciones finales en la ordenación, no solo hay que tener en cuenta los costes de inversión, sino que es necesario estimar correctamente los costes de operación y mantenimiento, cuyo elevado coste puede dar al traste con medidas ya implantadas.
Hay que realizar una correcta planificación para la introducción de las actuaciones y medidas teniendo en cuenta las capacidades presupuestarias, las sinergias que pueden lograrse y los costes de oportunidad y cobeneficios.
“La amenaza mayor en un PMUS es que se conviertan en otro estudio convencional de movilidad urbana o de tráfico que solamente plantee soluciones sectoriales basadas en el automóvil y el transporte público. Sería deseable que el PMUS se enmarcase en una estrategia de desarrollo regional con coordinación entre ambos niveles.” (IDAE)
Para poder minimizar e inclusive neutralizar los potenciales impactos del cambio climático se ha diseñado un DAFO con las principales variables que conciernen al área temática Movilidad y accesibilidad, considerando el protagonismo multiescalar del modelo territorial así como el de la planificación urbanística. Esta visión supondrá un enfoque estratégico a la hora de explorar las oportunidades que este fenómeno sin precedentes puede traer consigo:
Tabla 1 DAFO Área temática Movilidad y Accesibilidad. Fuente: Elaboración propia
Factores endógenos
DEBILIDADES
- Características orográficas y carácter insular
- Elevadas emisiones de GEI
- Elevada presión antrópica sobre los recursos naturales y el suelo en beneficio del proceso urbanizador.
- Aumento de la fragmentación de los ecosistemas.
- Obsolescencia en las normativas de cálculo
- Falta de concienciación de la ciudadanía
- Alta dependencia de combustibles fósiles
- Falta de infraestructura verde en las infraestructuras
- Falta de conectividad y accesibilidad
- Falta de mantenimiento de las infraestructuras
- Inexistencia de infraestructuras para modos alternativos al automóvil
- Baja dotación de aparcamientos
- Alta ocupación de vías por parte del vehículo privado
- Inexistencia de PMS-PMUS
Factores exógenos
AMENAZAS
- Tendencia hacia un clima variable e inestable.
- Cambios en el nivel del mar.
- Ruptura entre espacios urbanos por el efecto barrera y la impermeabilización.
- Las ordenanzas municipales están desactualizada y la administración pública no cumplen las normas y recomendaciones para el Diseño de Espacios urbanos y accesibles
- Dificultades en la inversión pública necesaria para la creación de itinerarios ciclistas por coyuntura económica adversa.
- Falta de información de la cultura de movilidad ciclista y su asociación exclusiva al desarrollo de la práctica deportiva en lugar de como modo de transporte alternativo, de escaso coste y no contaminante.
- La ciudad no tiene un Sistema de transporte integrado, está formado por rutas que no responden a una red, por lo tanto solo sirven algunos sectores de los municipios y ciudades
- Congestión, deterioro de las principales vías.
- Incremento de los niveles de contaminación acústica y atmosférica por el uso del automóvil y autobuses en malas condiciones
- Pérdida de tiempo del usuario para trasladarse.
- No hay oferta de estacionamientos vs. la demanda de automóviles
- Abuso del espacio público para dar respuesta a la siempre creciente demanda de estacionamiento en vía pública.
- Incomprensión social a acciones tendentes a reducir las plazas de estacionamiento en vía pública en detrimento de la creación de nuevas zonas para la movilidad peatonal y ciclista.
- Desactualización del planeamiento urbanístico.
- Inexistencia de simbiosis Planes urbanísticos-PMUS
FORTALEZAS
- Canarias es una de las comunidades autónomas con mayor índice de motorización.
- Innovación I+D+I.
- En la actualidad se construye un marco normativo, institucional y estratégico para la Acción Climática en del Archipiélago.
- Existe un gran compromiso multiescalar de las autoridades públicas.
- Aumento de las zonas de apropiación y de espacios sin vehículos
- Características orográficas que permiten aumentar infraestructuras para modos no motorizados
OPORTUNIDADES
- Incremento de la financiación de proyectos de la UE y a nivel estatal vinculados a la lucha contra el CC que priorizan la descarbonización.
- Experiencias positivas de SbN que enfrentan la mitigación y/o la adaptación, generadoras de múltiples Cobeneficios.
- Aumento de la inversión en I+D+I a la hora de modelizar escenarios climáticos y sus potenciales impactos.
- Existen normas de accesibilidad que crean un marco apropiado para las actuaciones.
- Las ordenanzas municipales, contemplan la dotación de infraestructuras que potencien la movilidad ciclista y peatonal.
- La movilidad no motorizada es además de un modo tremendamente económico, muy saludable de desplazarse
- Desarrollo de alternativas que aumenten un transporte público masivo sobre el transporte público informal.
- Reducción futura de la movilidad en vehículo privado hacia los sectores urbanos en los que se actúe sobre su calidad paisajística y funcional, con la consiguiente disminución de la demanda de estacionamiento en el entorno urbano.
- Reconocimiento a nivel nacional de los problemas ambientales, energéticos y de ocupación del espacio público asociados al actual modelo de movilidad existent
Enlaces de interés
MTU Metabolismo Territorial y urbano
Introducción
El producto de la interrelación de los procesos naturales (ciclos naturales como los del agua, carbono, nitrógeno, etc.), y técnicas de las sociedades humanas, que intervienen en el funcionamiento de un territorio se define como METABOLISMO TERRITORIAL.
“Los territorios y las sociedades forman parte de sus entornos, de los que extraen recursos y en las que rechazan diversos elementos, como moléculas que contaminan el aire, productos manufacturados o residuos.”
Desde este punto de vista, las ciudades son los espacios que concentran mayor cantidad y diversidad de flujos de energía y materiales, lo que se conoce como metabolismos urbanos.
El Modelo Territorial constituye la proyección espacial del estilo de desarrollo de la sociedad en un territorio, integrando las políticas social, cultural, ambiental y económica con la planificación física, para procurar una estructura espacial adecuada.
Desde este punto de vista, el territorio es un “tablero de ajedrez” en el cual, interactúan los tres sistemas (natural, rural y urbano) y dependiendo de las relaciones y el equilibrio entre ellos, la organización espacial de los usos y actividades y las infraestructuras de transporte que los conectan, la capacidad de adaptación al entorno a la hora de ocupar los suelos, y la eficiencia en la gestión y el consumo de los recursos, se puede estar ante un modelo territorial enfocado hacia la neutralidad climática o, por el contrario, de altas emisiones y despilfarrador de recursos.
(Ver área temática (MOT) Morfología y Modelo de Ocupación del Territorio)
En ese “tablero de ajedrez” en el que se convierte el territorio, la simbiosis agua y energía se ve completada con la integración del ciclo de vida de los residuos y se apoya en la no menos necesaria gestión de la movilidad, conformando varios de los ejes integradores de todas las políticas de acción climática.
En el sistema natural los seres vivos gestionan sus recursos basándose en un metabolismo circular, en donde la luz solar, el agua o los nutrientes (entradas) son transformados en calor, energía y biomasa y aquellas sustancias que ya no son necesarias (salidas) regresarán al circuito y cumplirán otra función en el ecosistema. Por el contrario, la mayor parte de los entornos antropizados de hoy en día se basan en metabolismos lineales, extrayendo materias primas, fabricando productos para su consumo y desechándolos tras su uso, causando así el agotamiento de los recursos naturales o la alta dependencia sobre aquellos no renovables, así como la contaminación en forma de emisiones y vertidos al medio ambiente local y global, generados, en su mayor parte, desde las ciudades y la agricultura que las alimenta.

Figura 1 Metabolismo lineal vs Metabolismo circular. Fuente: Elaboración propia a partir de Metabolismo urbano y gestión de recursos. www.bioazul.com
En el sistema urbano, para mantener su organización y dinámica, los asentamientos humanos necesitan consumir los recursos (energía, agua y materiales) de los sistemas de soporte ubicados en el entorno más cercano, por lo que, es necesario enfocar la mirada hacia un nuevo régimen del metabolismo territorial que aproxime a la resolución de las incertidumbres existentes, en donde, la energía consumida provenga a partir de fuentes renovables y que su uso no perturbe el sistema natural y los ecosistemas que lo conforman, por encima de su capacidad de regeneración.
Debido a las características intrínsecas de las ciudades que lo conforman, se consideran sistemas urbanos insostenibles dependientes del entorno físico para mantenerse, las cuales están sujetas, fundamentalmente, al acceso a los recursos naturales, a través de las infraestructuras pertenecientes al metabolismo territorial, para satisfacer las necesidades esenciales.
En conclusión, la ordenación del territorio, el urbanismo, el transporte y la movilidad, la edificación y los flujos de recursos (energía, agua y residuos), están implicados en la creación de escenarios ahorradores o derrochadores y, las causas y efectos de estas conductas, pueden ser paliadas sobre el planeamiento urbanístico, cualquiera que sea su escala de aplicación, a través de la implantación de modelos de gestión y organización territorial y urbana con criterios de sostenibilidad.
Por ello, la presente área temática tiene de base los siguientes Objetivos de Desarrollo Sostenible y los Objetivos estratégicos de la Agenda Urbana Española 2030 desde donde se toma el punto de partida para prevenir y reducir los impactos del cambio climático y aumentar la resiliencia del metabolismo territorial y urbano, mientras se potencia la gestión sostenible de los recursos a partir de la autosuficiencia y la economía circular desde el planeamiento urbanístico.
Entre ellos se destacan los ODS 6 “Agua limpia y saneamiento”, 7 “Energía sostenible y no contaminante”, 11 “Ciudades y comunidades sostenibles” y 12 “Producción y consumo responsables”.
A medida que estos sistemas insostenibles se alejan y destruyen las fuentes de recursos y suministros de los desechos que producen, se incrementan los impactos. Estos impactos, sumados a los problemas socioeconómicos resultantes del modelo de urbanización difusa, hacen más notable la crisis y la insostenibilidad de esta forma de urbanizar predominante hasta día de hoy.
Afrontar el cambio climático desde las infraestructuras extractoras y tratantes de los recursos naturales, requiere mitigar la emisión de GEI e implementar medidas de adaptación para reducir la vulnerabilidad y los riesgos a los que se verán afectados. Así como, para potenciar y aumentar la resiliencia de las infraestructuras frente a los eventos extremos.
El siguiente diagrama de impactos pretende ofrecer una visión holística y sintética de los principales riesgos e impactos que se espera que afecten más directa e intensamente al presente área temática aunque solo se muestran las relaciones más relevantes e inmediatas en aras a establecer y priorizar medidas adaptación y definir unos indicadores de diagnóstico, modelo de ordenación y seguimiento para los planes urbanísticos.

Figura 2 Esquema de impactos del cambio climático sobre el AT Metabolismo Territorial y urbano. Fuente: Elaboración propia a partir de IPCC, 2014.
Estructura y composición del área temática
El área temática se estructura en cuatro ejes de integración, descendiendo en distintas líneas de análisis, vinculados los unos a los otros que hacen que, desde la perspectiva del planeamiento urbanístico, se contemplen los aspectos metabólicos como una parte fundamental y constituyente de la estructura territorial y urbana sobre los pilares de la reducción del consumo de los recursos, la eficiencia, la resiliencia de las infraestructuras y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Aspectos inherentes a la lucha contra el cambio climático.
Estos tres primeros ejes se enfocan desde la perspectiva de la MITIGACIÓN. La cual está relacionada con la eficiencia y sostenibilidad en el uso de los recursos, la generación de residuos y su relación directa con la emisión de gases de efecto invernadero (GEI). Esta relación se establece principalmente a través del gasto energético que lleva intrínseco el tratamiento, gestión y distribución de cada uno de los recursos y elementos de los que trata el metabolismo territorial (energía, agua, materiales y residuos), es decir, en todo su ciclo de vida.
El primero de ellos, Sostenibilidad y Recursos Energéticos, trata sobre viabilizar desde la planificación estructural y urbana, la superación de la condición de que, el territorio y los agentes que lo componen, sean meros consumidores de energía y generadores de gases de efecto invernadero a partir de la generación de energías provenientes de fuentes renovables que tiendan a la autosuficiencia, combinado con medidas de ahorro y eficiencia.
En el segundo eje, Infraestructuras y Recursos Hídricos, es en donde resulta fundamental la descarbonización, la reducción de las emisiones de GEI, el aumento de la eficiencia energética en las infraestructuras hidráulicas o incorporación de fuentes de energía renovable, mediante la producción o recuperación en los procesos de producción industrial de agua, así como la gestión integrada de los recursos hídricos del territorio a través del aumento de elementos captadores de agua pluvial que minimicen el consumo energético del ciclo urbano del agua.
El último eje de integración, Infraestructuras de Gestión de Residuos, trata sobre el uso eficiente de los materiales atendiendo a todo su ciclo de vida promoviendo la reducción, la reutilización y el reciclaje de los residuos (RSU, RCD, etc.), es decir, viabilizando el cumplimiento de la Economía Circular, potenciando la recogida selectiva en origen como criterio para obtener materiales de calidad para su reutilización bajo los principios de autosuficiencia y proximidad.
Sin embargo, el concepto de Economía circular, no se debe limitar únicamente a la gestión de los residuos, sino que, sin dejar de ser uno de los ejes fundamentales para su implantación, debe universalizarse y aplicarse en su totalidad al urbanismo para conseguir ciclos cerrados en donde se potencie la autosuficiencia a partir de fuentes renovables.

Figura 3. Organigrama del área temática “Metabolismo Territorial y Urbano (MTU)”. Fuente: Elaboración propia.
Finalmente, el área temática finaliza con un último eje de integración, Resiliencia y adaptación de las infraestructuras de servicos esenciales, que engloba los otros tres en donde se trata la perspectiva de la ADAPTACIÓN, el cual atiende a los posibles impactos derivados del cambio climático, la reducción de la vulnerabilidad y aumento de la resiliencia de las infraestructuras del metabolismo territorial y urbano, en función de las características y tipologías del ámbito, liberando la presión antrópica sobre los sistemas naturales, a la vez que aporte seguridad al suministro de los recursos frente a eventos extremos que puedan sucederse.
A su vez, el agua se plantea como el elemento integrador para impulsar el desarrollo económico y social y, al mismo tiempo, garantizar la integridad del medio ambiente favoreciendo la salud y el bienestar de la ciudadanía bajo la meta de la sostenibilidad y la eficiencia de las infraestructuras hídricas urbanas. Para ello, es imprescindible vincular el desarrollo urbano al ciclo del agua en su expresión local (captación de agua de lluvia, reutilización de las aguas marginales, etc.). Es decir, avanzar, desde el planeamiento urbanístico, hacia la autosuficiencia mediante el uso de fuentes de generación local y al ajuste entre la calidad del recurso hídrico y las necesidades de demanda de la población
Ambas perspectivas, se fundamentan en un análisis detallado de las condiciones del ámbito, atendiendo a la situación actual y a las posibles proyecciones o modificaciones relacionadas con el cambio climático y a las pautas del consumo de los recursos y generación de residuos, en relación con los diversos usos.

Figura 4 Los tres pilares de la sostenibilidad. Fuente: Architectural Green Method
Hay que potenciar el reacoplamiento de las ciudades al territorio en función de la ubicación y existencia de los recursos naturales disponibles. A día de hoy, eso ha perdido importancia, las ciudades ya no se asientan y se conforman donde se encuentran los recursos, sino que los recursos, mediante las infraestructuras del metabolismo territorial y urbano, se trasladan a las ciudades recorriendo largas distancias provocando el desacoplamiento con el territorio, una mayor emisión de GEI e impactos medio ambientales.
En conclusión, si se quiere aplicar una estrategia de adaptación y de mitigación de los efectos del cambio global, en lugar de considerar el agua, la energía y los materiales como inputs y los residuos como subproductos de un ciclo abierto es mucho más conveniente integrar las ciudades en el esquema metabólico del territorio. Este modelo se corresponde en líneas generales con el principio de autosuficiencia conectada, según el cual hay que utilizar primero todas las oportunidades que te ofrece el territorio inmediato, sin romper sus equilibrios, antes de solicitar el aprovisionamiento de las redes”.(Requejo et al.; 2017).
Es decir, para optimizar el consumo de los recursos naturales, hay que encajar las ciudades en el territorio, en función de los recursos para generar la menor fricción entre lo que éste ofrece y lo que demanda la ciudad.
Por todo lo anterior, se hace imprescindible que los instrumentos de ordenación ambiental, de los recursos naturales, territoriales, urbanísticos y sectoriales que tengan incidencia en el territorio, introduzcan la perspectiva climática en su proceso de redacción, tramitación y evaluación para que los pueblos y ciudades canarios avancen en la senda de la descarbonización y la adaptación al cambio climático. (Ver área temática (MOT) Morfología y Modelo de Ocupación del Territorio).
Para poder minimizar e inclusive neutralizar los potenciales impactos del cambio climático se ha diseñado un DAFO con las principales variables que conciernen al área temática METABOLISMO TERRITORIAL Y URBANO, considerando el protagonismo multiescalar del modelo territorial así como el de la planificación urbanística. Esta visión supondrá un enfoque estratégico a la hora de explorar las oportunidades que este fenómeno sin precedentes puede traer consigo:
Tabla 1 DAFO Área temática Metabolismo Territorial y Urbano. Fuente: Elaboración propia partir de la AUE
Factores endógenos
DEBILIDADES
Característica de insularidad
Extensión territorial que dificulta la vertebración
Diferencias zonales que dificultan la vertebración
Baja dotación de infraestructuras.
Alta dependencia de fuentes de energía primaria.
Falta de infraestructuras y mantenimiento en zonas rurales y/o periféricas.
Desnaturalización de las infraestructuras
Falta de proximidad a los diferentes usos.
Acumulación de infraestructuras en zonas más desarrolladas.
Deficiente acceso a las infraestructuras y sus recursos
Infraestructuras locales poco eficientes, sobre las que es necesario acometer actuaciones para mejorar su eficiencia energética e incorporar las energías renovables.
Inadecuado sistema de gestión de residuos, con difícil acceso al casco o con instalaciones deficientes u obsoletas en el contexto del reciclaje y la economía circular
Deficiente gestión e infraestructuras hídricas. Problemas vinculados una inadecuada gestión de las redes de abastecimiento de agua o recursos hídricos.
Sistemas de depuración de aguas residuales de alto coste de explotación.
Escasa cultura pública y privada sobre el uso compartido de bienes o la adquisición de bienes reutilizados, reciclados o re-fabricados
Metabolismo urbano: escaso desarrollo de planteamientos holísticos.
Factores exógenos
AMENAZAS
Abandono de infraestructuras y desconexión de zonas.
Incapacidad de implementar planes, programas y acciones.
Infraestructuras ubicadas en zonas de riesgo.
Abandono de infraestructuras por elevado coste de mantenimiento.
Incapacidad de coordinación entre diferentes infraestructuras
Alta dependencia energética exterior en un contexto de escasa producción de energías renovables en el ámbito municipal y bajo nivel de autosuficiencia.
Aumento de la presión sobre la salud humana, el medioambiente y sobre los recursos naturales o un déficit ecológico por una excesiva generación de residuos y un elevado consumo de recursos
Elevada presión turística
Efectos de explotaciones agrícolas intensivas en determinados entornos en los que existe un elevado desarrollo de esta actividad
Problemas de gestión hídrica de alcance supramunicipal o regional que pueden afectar a los entornos urbanos
Aspectos de la normativa supramunicipal que implican determinadas barreras para el desarrollo e implantación de las energías renovables
Escasez de materias primas esenciales y aumento de los precios para el desarrollo de la economía global y local.
Aumento de población en situación de “pobreza energética”
FORTALEZAS
- Características territoriales con posibilidad de promoción de energías renovables y economía circular
- Condiciones climáticas favorables.
- Amplia red de infraestructuras viarias para implementar elementos sostenibles.
- Impulsar acciones de mejora y crecimiento de las infraestructuras para el sistema rural.
- Riqueza del patrimonio natural y medioambiental, cuyo uso y gestión es clave en la generación de procesos sostenibles.
- Políticas municipales en materia de eficiencia energética, como la mejora del alumbrado público o la incorporación de energías renovables en edificios e instalaciones municipales.
- Buena calidad del agua y/o del aire, en términos generales, con efectos positivos sobre la salud humana
- Medidas para el control del ruido y emisiones contaminantes, a través de una evaluación de la situación que permite adoptar las medidas correctoras pertinentes
- Capacidad técnica y tecnológica para la implantación de energías renovables
OPORTUNIDADES
- Incremento de la financiación de proyectos de la UE y a nivel estatal vinculados a la lucha contra el CC que priorizan las SbN, la renaturalización y la generación de energía de fuentes renovables
- Experiencias positivas de SbN que enfrentan la mitigación y/o la adaptación, generadoras de múltiples Cobeneficios.
- Aumento de la inversión en I+D+I en las tecnologías, metodologías y funcionamiento de las infraestructuras
- Nuevos modelos de gobernanza basados en la participación, en la sostenibilidad ambiental y en la tecnología.
- Planes de impulso de infraestructuras eficientes y sostenibles
- Patrimonio natural infrautilizado, que puede constituir la base sobre la que desarrollar actuaciones y estrategias de desarrollo urbano sostenible.
- El desarrollo de la actividad de gestión de residuos como ámbito clave en la mejora y conservación del medio ambiente y la generación de empleo en las ciudad desarrollo de la actividad de gestión de residuos como ámbito clave en la mejora y conservación del medio ambiente y la generación de empleo en las ciudades
- Desarrollo tecnológico vinculado a la generación energética a través de fuentes renovables en los entornos urbanos, al ahorro y eficiencia en el alumbrado público
- Apuesta por un crecimiento sostenible bajo los principios de la economía circular, aprovechando el crecimiento económico.
Enlaces de interés
MOT - Modelo Territorial
Introducción
El territorio es el soporte físico en el que confluye el medio natural y el antrópico, siendo en este último donde mayoritariamente se desarrollan los usos y actividades correspondientes a los distintos sectores de emisión de GEI, incidiendo principalmente en ese soporte físico los efectos derivados del cambio climático y, por lo tanto, donde resulta necesario materializar la mayor parte de las medidas de adaptación.
Existen tres elementos fundamentales que inciden de manera decisiva en la configuración del territorio y que mantienen relaciones funcionales entre sí, dependiendo el equilibrio y la sostenibilidad del territorio de la interrelación entre ellos; el sistema natural, que se caracteriza por el conjunto de leyes naturales y procesos biológicos, físicos y químicos del sistema terrestre; en el que a su vez concurren dos sistemas de carácter antrópico; el sistema rural, que podemos definir como aquella parte del territorio en la que se desarrollan principalmente las actividades relacionadas con el sector primario, y el sistema urbano; formado por el conjunto de asentamientos e infraestructuras ubicados en un territorio determinado, creado y organizado por la sociedad que los habita.
Por otro lado, el Modelo Territorial supone la proyección espacial del estilo de desarrollo de la sociedad en un territorio, integrando las políticas social, cultural, ambiental y económica con la planificación física, para procurar una estructura espacial adecuada. En él, a modo de “tablero de ajedrez”, interactúan los sistemas natural, rural y urbano; pudiendo presentarse un modelo territorial enfocado hacia la neutralidad climática y/o resiliente o, por el contrario, de altas emisiones y despilfarrador de recursos, dependiendo de las relaciones y el equilibrio entre ellos, la organización espacial de los usos y actividades y las infraestructuras de transporte que los conectan, la capacidad de adaptación al entorno a la hora de ocupar los suelos y establecer las actividades, la eficiencia en la gestión y el consumo de los recursos.
A su vez, subyace al modelo y a la interactuación entre sus tres sistemas un metabolismo territorial, definido como el “producto de la interrelación de los procesos naturales (ciclos naturales como los del agua, carbono, nitrógeno, etc.), y técnicas de las sociedades humanas, que intervienen en el funcionamiento de un territorio” (BARLES, S. 2017), que junto con la gestión de la movilidad, conforman algunos de los principales ejes de las políticas de acción climática por su relevancia en el nivel de emisiones de GEI.
A escala urbana, el funcionamiento anteriormente descrito, se conoce como metabolismo urbano, ya que las ciudades concentran la mayor cantidad y diversidad de flujos de energía y materiales.
Además, debe tenerse en consideración que la forma en que una sociedad se implanta en el territorio, la ocupación y grado de sellado del suelo y el nivel de integración con el entorno pueden entrañar riesgos por los efectos que el cambio climático puede desencadenar, por lo que un modelo de ordenación inadecuado provocará el aumento del riesgo de inundación, el riesgo de desprendimientos, el aumento de los fenómenos de escorrentía, el incremento de los incendios forestales y una menor recarga de acuíferos por la disminución de la permeabilidad de los suelos, la contaminación del agua y del aire, con el consecuente riesgo de la pérdida de biodiversidad, afección a la población y a las actividades socioeconómicas que en él se desarrollan.
Por esa razón, la mitigación de los efectos del cambio climático y capacidad de adaptación del territorio a éstos están directamente relacionados con la manera en que se ocupa y se implantan los usos en él, lo que hace de la ordenación territorial y urbanística una herramienta fundamental para la acción climática.
A escala global, ya es evidente que existe una relación directa entre la reducción de emisiones GEI y las necesidades futuras de adaptación de los territorios; cuanto mayor sea la mitigación del Cambio Climático, menores serán sus efectos y menores esfuerzos de adaptación requerirán.
“Una planificación territorial y urbana que se adapta a los efectos del cambio climático y que avanza en su prevención permitirá optimizar y reducir el consumo de energía y de agua y ser más eficientes energéticamente. Estos planes pueden ser, por tanto, los mejores aliados para reducir la contaminación del aire, del agua, del suelo, y del subsuelo y para abonar una adecuada gestión de los propios recursos también.
[…] La contribución al desarrollo sostenible, neutro en emisiones y mejor adaptado a los impactos del cambio climático requerirá actuar conjuntamente sobre todos ellos, lo que demanda una comprometida acción coordinada y un enfoque integrado”
Por lo tanto, esta Área Temática plantea una metodología de trabajo para la integración de las variables que, desde el punto de vista de la configuración y funcionamiento del territorio, se han de tener en cuenta para enfocar el modelo de ordenación hacia la neutralidad de emisiones y la resiliencia del territorio a escala local, centrándose en los aspectos que inciden en la ordenación estructural y la estrategia de transformación territorial en el planeamiento urbanístico a nivel municipal.
Objetivos

Figura 1 Relación del área temática Territorio, Paisaje y Biodiversidad con la Agenda 2030 y la Agenda Urbana Española. Fuente: elaboración propia.
Desde esta óptica, esta Área Temática se alinea directamente con ocho de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, así como con el resto de ellos de manera transversal:
- Objetivo 3 “Garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todos y todas en todas las edades”
- Objetivo 5 “Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas”
- Objetivo 6: “Garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos”
- Objetivo 7: “Garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna”
- Objetivo 11 “Conseguir que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.”
EL ODS 11 establece varios objetivos de sostenibilidad ambiental para crear asentamientos urbanos inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. En términos más generales, el ODS 11 establece la intención de “reducir el impacto medioambiental per cápita adverso de las ciudades, prestando especial atención a la calidad del aire y la gestión de residuos municipales y de otro tipo” – Meta 11.6 de los ODS. Respecto al cambio climático y la resiliencia, establece un objetivo para que las ciudades adopten planes integrados de mitigación y adaptación y resiliencia ante desastres: – Meta 11.B de los ODS.
- Objetivo 12 “Garantizar las pautas de consumo y de producción sostenibles.”
- Objetivo 13 “Tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos”
- Objetivo 15: “Gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras, detener la pérdida de biodiversidad”
Asimismo, cabe destacar que esta Área Temática se alinea con los siguientes objetivos estratégicos de la Agenda Urbana Española:
1 “Ordenar el territorio y hacer un uso racional del suelo, conservarlo y protegerlo”.
2 “Evitar la dispersión urbana y revitalizar la ciudad existente”.
3 “Prevenir y reducir los efectos del cambio climático y mejorar la resiliencia”
El calentamiento del sistema climático es inequívoco, atribuible a la actividad humana con una evidente certeza y está causado, esencialmente, por las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) provocadas por el uso de combustibles fósiles y el cambio en los usos del suelo. (Agenda Urbana Española)
En definitiva, la morfología y el modelo de ocupación del territorio se conciben como elementos que están vinculados con la forma en la que el ser humano ha transformado el territorio para la implantación y desarrollo de los usos que a lo largo de la historia han ido aparejados a la evolución, en este caso, de la sociedad canaria.
¿Cómo ha contribuido la forma de ocupar el territorio canario a este fenómeno?
La forma de ocupar el territorio llevada a cabo en Canarias, fundamentalmente en la segunda mitad del siglo XX y las primeras décadas del siglo XXI, se caracteriza por la expansión de la urbanización, concentrada principalmente en la franja de costa de las islas; la dispersión de las edificaciones en el suelo rústico; una distribución de los distintos usos y actividades de forma monofuncional, la cual ha establecido la necesidad de crear unas redes de infraestructura viarias capaces de comunicar estos territorios fraccionados, al tiempo que se hacía necesario el despliegue de infraestructuras de generación y distribución de energía y de abastecimiento y la depuración de aguas para la dotación de los servicios precisos para su buen funcionamiento.

Figura 2. Caracterización del modelo de ocupación del territorio. Fuente: Elaboración propia a partir de diversas fuentes
Este modelo de ocupación del territorio ha demandado un excesivo consumo de recursos naturales para proveer a la población de los bienes materiales y la energía necesarios para el correcto desarrollo de su actividad, resultando una generación de residuos que somos incapaces de gestionar, con las afecciones que ello conlleva en la sostenibilidad del territorio y el cambio climático.
¿Cuáles son las consecuencias del modelo territorial actual?
Esta forma de planificar el urbanismo ocasiona unas altas emisiones de gases de efecto invernadero, producidas principalmente por las fuentes de generación de energía basadas en recursos fósiles y por los medios de transporte, destacando, con respecto a este último, la gran dependencia del vehículo privado para la movilidad de la sociedad canaria.
No se puede ignorar, en ese sentido, que el Cambio Climático tiene unos efectos en el territorio que ya se están vislumbrando y que se verán potenciados en un futuro, cuyos principales impactos, considerando los estudios de “Gestión de los riesgos de fenómenos meteorológicos extremos y desastres para mejorar la adaptación al cambio climático” (IPCC), la Agencia Europea de Medio Ambiente, la Evaluación Preliminar de los Impactos en España por Efectos del Cambio Climático (Ministerio de Medio Ambiente, España) y la Evaluación preliminar de la vulnerabilidad ante el cambio climático en las Islas Canarias (Gobierno de Canarias – Proyecto Clima Impacto), se resumen en el siguiente diagrama de impactos:

Figura 3. Diagrama de impacto del cambio climático en el área temática Morfología y modelo de ocupación del territorio. Fuente: Elaboración propia.
Prolongar este modelo de ocupación del territorio y retrasar la toma de decisiones y acciones, supondrá asumir más riesgos, más costes y renunciar a oportunidades de modernización de nuestra economía y nuestra sociedad para alcanzar los objetivos de lucha contra el cambio climático y desarrollo sostenible.
Es por ello que esta Área Temática persigue que en la elaboración del planeamiento urbanístico se contemple la relevancia e influencia del cambio climático sobre la morfología física y funcional del espacio, incorporando pautas para la adaptación y mitigación en el modelo de ocupación del territorio.
Estructura y composición del área temática
Para abordar el Área Temática MORFOLOGÍA Y MODELO DE OCUPACIÓN DEL TERRITORIO desde la óptica de la acción Climática, con objeto de lograr enfocar la estrategia de transformación territorial a nivel municipal y la ordenación estructural en el planeamiento urbanístico hacia la mitigación de los efectos del Cambio Climático y la adaptación del territorio a los efectos del mismo, se ha estructurado en cuatro Ejes de integración para facilitar el mejor conocimiento del territorio y su funcionamiento con respecto a las variables que nos darán las claves para adoptar las medidas necesarias para establecer una ordenación dirigida a aumentar la resiliencia del territorio municipal y contribuir a la neutralidad de emisiones GEI.
El eje de integración “Equilibrio territorial”, plantea la necesidad de la existencia de un equilibrio entre los tres sistemas que conforman el territorio: ecosistema natural, [eco]sistema rural y [eco]sistema urbano. Este equilibrio, fundamental para afrontar la Acción Climática, se basará, por una parte, en el establecimiento de mecanismos para la potenciación de los servicios y sinergias ecosistémicos, favoreciendo los corredores ecológicos y reforzando la infraestructura verde y azul. Por otro lado, la conservación, protección y potenciación del medio rural, por medio del fortalecimiento de los núcleos de población rural a través de la jerarquización de centralidades y dotación de servicios. Y por último, en conseguir el reacoplamiento de la actividad agraria, por una parte, y del sistema urbano al territorio, con la finalidad de lograr un mayor equilibrio del metabolismo territorial.
“Territorio neutro en emisiones” Persigue, a través de una visión sistémica e integrada del territorio, establecer la metodología adecuada para favorecer la potenciación y protección de los sumideros de carbono y la reducción de las emisiones GEI, actuando sobre la movilidad, favoreciendo la accesibilidad próxima sobre el metabolismo urbano mediante la autosuficiencia conectada y concibiendo el planeamiento urbanístico como herramienta para la viabilización de la transición ecológica, siendo aquél el vehículo de las políticas sectoriales para la descarbonización de los diferentes sectores de emisión de GEI. Para ello será fundamental la coordinación interinstitucional y la co-creación con la ciudadanía y el empresariado de un nuevo modelo ordenación más inclusiva y justa.
.La “Ocupación racional y eficiente del suelo” se plantea como una práctica imprescindible para lograr el modelo territorial equilibrado necesario para lograr los objetivos de mitigación y adaptación.
Para ello, la preservación de los suelos en estado natural, primando la regeneración de los suelos ya transformados y evitando con ello un mayor consumo y transformación de este valioso recurso, contribuirá, junto con la optimización del resto de recursos naturales (agua, energía) y la reducción de su demanda, al logro de una mayor eficiencia del metabolismo territorial.
En esta labor será indispensable enfocar la ordenación hacia el re-acoplamiento del [eco] sistema urbano al territorio en el que se sitúa a través, entre otras medidas, del planteamiento de un metabolismo urbano eficiente, encauzándolo desde la ordenación estructural, hacia la ciudad densa, compacta, eficiente, compleja y multifuncional, fomentando la accesibilidad próxima y la movilidad sostenible.
Por último, un “Territorio adaptado y resiliente” planteará las claves para, a través del análisis de los riesgos climáticos y teniendo en cuenta las vulnerabilidades, tanto territoriales como sociales, a nivel local, estudiar y potenciar la capacidad adaptativa del territorio y de las actividades que en él se desarrollan, adoptando las medidas necesarias para dotarlo de una mayor resiliencia, utilizando como herramientas necesarias las soluciones basadas en la naturaleza y una mayor integración de las edificaciones e infraestructuras en el medio.

Figura 4. Organigrama del área temática “Morfología y modelo de ocupación del territorio (MOT)” Fuente: elaboración propia.
Todos estos factores alertan también sobre la oportunidad de la resiliencia, entendida como la capacidad de las comunidades para resistir, adaptarse y recuperarse frente a las perturbaciones de su entorno, concepto que resulta clave para enfrentar un clima cambiante y variable.
A su vez, partiendo del siguiente DAFO, donde se identifica para el territorio canario las principales debilidades y amenazas, fortalezas y oportunidades relacionadas con el objetivo del área temática.
Tabla 1 DAFO del área temática “Morfología y modelo de ocupación territorial”. Fuente: elaboración propia. A partir de la AUE
Factores endógenos
Debilidades
- Elevada presión antrópica sobre los recursos naturales y el suelo en beneficio del proceso urbanizador.
- Modelo territorial caracterizado por la expansión, dispersión y monofuncionalidad de áreas basada en la mejora de las infraestructuras de accesibilidad y movilidad automovilística
- Abandono del mundo rural asociado al sector agropecuario como consecuencia del auge del sector turístico
- Elevada presión antrópica en el litoral
- Descompensación del nivel de servicios de los núcleos de interior frente a los núcleos urbanos comarcales o capitalinos
- Modelo agrario intensivo
- Modelo energético basado en combustibles fósiles
- Dispersión edificatoria en las zonas rurales.
- Fragmentación de los ecosistemas.
- Escases de datos científicos y protocolos a la hora de abordar la mitigación y la adaptación de Canarias.
- Insuficiencia en materia de estrategias y servicios locales de asesoramiento multidisciplinar.
- Gran dependencia de la movilidad en vehículo privado para satisfacer las necesidades básicas de la población.
- Ausencia de infraestructura verde y azul estructurante y conectada
- Desacoplamiento del sistema urbano del territorio
- Desacoplamiento del sistema rural del territorio
- Sistema de abastecimiento alimenticio de la población basado en productos importados
- Ocupación del territorio inadecuada en relación con los riesgos potenciales
Fortalezas
- Canarias es una de las comunidades autónomas con
mayor porcentaje de superficie natural protegida. - Posee gran conocimiento popular tradicional sobre la gestión sostenible de los recursos naturales.
- La imagen turística de Canarias se encuentra muy ligada a la naturaleza.
- En la actualidad se construye un marco normativo,
institucional y estratégico para la Acción Climática del Archipiélago. - Existe un gran compromiso multiescalar de las
autoridades públicas. - Sentimiento de arraigo de la sociedad con el territorio.
- En los últimos años se ha contenido la expansión urbanística.
- Condiciones climáticas favorables a una mayor eficiencia energética y a la generación de energías renovables.
Factores exógenos
Amenazas
- Tendencia hacia un clima variable e inestable.
- Cambios en el nivel del mar.
- Incertidumbre científica.
- Cambios en la dinámica de la biodiversidad y de los
comportamientos de las especies. - Riesgo vulcanológico
- Aparición de plagas y especies exóticas potencialmente
invasoras. - Incremento de la desertización y de la desertificación.
- Disminución de la cantidad y de la calidad de los recursos hídricos potables.
- Se espera un aumento de desplazados y refugiados
climáticos que incremente la presión sobre los recursos naturales y el suelo así como sobre la sociedad canaria. - Inestabilidad socioeconómica derivada del COVID-19.
- Exclusión social
- Pérdidas en actividad económica y empleoCambios
- de las demandas y del tipo de turismo, que
pueda repercutir en la competitividad del modelo turístico de Canarias.
Oportunidades
- Mayor sensibilidad ecológica global.
- Incremento de la financiación de proyectos de la UE y a nivel estatal vinculados a la lucha contra el CC que
priorizan las SbN. - Experiencias positivas de SbN que enfrentan la
mitigación y/o la adaptación, generadoras de múltiples cobeneficios. - Aumento de la inversión en I+D+I a la hora de modelizar
escenarios climáticos y sus potenciales impactos. - Posibilidad de crear alianzas que faciliten la transición
ecológica de manera justa y sostenible. - Nuevos modelos de gobernanza basados en la
participación, en la sostenibilidad ambiental y en la
tecnología. - Sistemas agroganaderos ecológicos al alza.
- Creciente demanda del turismo sostenible.
- Sistemas agrarios en abandono con posibilidad de
recuperación - Capacidad para una mayor integración territorio – espacio
antropizado - Economía y empleo verde
- Transición ecológica justa
Salud y bienestar
Enlaces de interés
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TPB - Territorio, Paisaje y Biodiversidad
Introducción
El territorio en sí mismo, con todo lo que se asienta sobre él, constituye la “materia prima” de la planificación y la ordenación territorial. Por esta razón, la Guía requiere de una visión sistémica para enfrentar el cambio climático, una amenaza global sin precedentes para la humanidad, resultando indispensable que los instrumentos de ordenación y planificación de las áreas protegidas y de los recursos naturales del archipiélago canario aborden este fenómeno de manera explícita. Frente a un clima variable e inestable, el ser humano tenderá a presionar aun más los recursos naturales y la biodiversidad, retroalimentando los efectos negativos del calentamiento global. De nuestras manos dependerá la conservación y la restauración de la naturaleza. Los ecosistemas naturales se encuentran especialmente expuestos a los efectos del cambio climático antropogénico, efectos que cada año son más patentes en los territorios insulares como Canarias. Debido a que las áreas protegidas de nuestras islas albergan los valores ecológicos más relevantes, desde la ordenación del territorio y la planificación urbanística resulta indispensable diseñar estrategias basadas en criterios científicos que refuercen la resiliencia del sistema natural frente al cambio climático. Nuestros ecosistemas tendrán un papel decisivo a la hora de combatir los efectos de este fenómeno, reduciendo la vulnerabilidad del territorio y fortaleciendo la resiliencia eficazmente y de manera sostenible.
Gestionar las islas Canarias en complicidad con la naturaleza no solo reforzará la rica biodiversidad, sino que a su vez, aportará innumerables cobeneficios a la sociedad. Por esta razón, la conservación y la restauración de los ecosistemas resultan fundamentales como parte de la estrategia frente al cambio climático.

Figura 1. Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, La Palma. Fuente: www.holaislascanarias.com
Objetivos
De cara a la recuperación ecológica, la Estrategia de la UE sobre Biodiversidad para 2030 establece la necesidad de “reconciliarnos con la naturaleza” para poder hacer frente a los retos que trae consigo el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la estrecha relación que tiene la destrucción de los ecosistemas y la propagación de pandemias. En este sentido y considerando el marco de la Agenda 2030, el área temática Territorio, Paisaje y Biodiversidad se alinea de manera directa con los siguientes Objetivos de Desarrollo Sostenible:
-
- Objetivo 3: “Garantizar una vida saludable y promover el bienestar para todos y en todas las edades”.
- Objetivo 13: “Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos”.
- Objetivo 14: “Conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, mares y recursos marinos para lograr el desarrollo sostenible”.
- Objetivo 15: “Gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras, detener la pérdida de biodiversidad”.
Desde la óptica nacional y considerando la Agenda Urbana Española, el Área Temática asume el objetivo estratégico número 1 “Ordenar el territorio y hacer un uso racional del suelo, conservarlo y protegerlo”.

Figura 2. Relación del área temática Territorio, Paisaje y Biodiversidad con la Agenda 2030 y la AgendaUrbana Española. Fuente:elaboración propia.
El buen estado de los hábitats terrestres y marinos asegurará el correcto funcionamiento de los servicios ecosistémicos, garantizando la provisión de alimentos, la purificación el agua, del aire, la regulación del clima, de las temperaturas y aumentando la resiliencia frente a fenómenos meteorológicos adversos derivados del cambio climático (véase TPB.1.3-Línea 3: Los beneficios de los Servicios Ecosistémicos en la sociedad).
Colaborar con la naturaleza no solo favorece su conservación sino que además, reduce la vulnerabilidad de la sociedad y de sus medios de vida frente a los impactos de este fenómeno global. Ejemplo de ello y considerando el contexto de la pandemia global provocada por el SARS-CoV-2, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que los territorios con características similares a Canarias, deberán equilibrar las alteraciones de los ecosistemas para reducir la transmisibilidad de enfermedades y así evitar la propagación de patógenos. En los hábitats bien conservados, los virus y las bacterias tienden a distribuirse de manera equilibrada entre las distintas especies, minimizando el riesgo de exposición de enfermedades zoonóticas en los seres humanos. Consecuentemente, cabe afirmar que existe una estrecha relación entre conservación medioambiental y salud humana.
Las particularidades biogeográfica de Canarias (vientos, corrientes marinas, insularidad, orografía, proximidad al continente africano…) posibilita una amplia variedad de microclimas, por lo que la alteración de sus características climáticas puede iniciar una cadena de impactos negativos fatales para una biodiversidad única en la Tierra. Esta vulnerabilidad se ve retroalimentada por la gran presión antrópica que soporta el territorio, no solo por la población residente, sino también por el elevado número de turistas que llegan cada año al Archipiélago. Por esta razón, resultará necesario buscar mecanismos que ayuden a aliviar la presión antrópica actual sobre los ecosistemas canarios, donde la Naturaleza sea una valiosa herramienta para luchar contra el cambio climático: un arma para neutralizar las emisiones de GEI y un escudo que reduzca la vulnerabilidad de la sociedad frente a los efectos del cambio climático. Para poder afrontar este reto, será importante evitar de manera sistémica la “mala adaptación”, tal como se propone transversalmente en el PNACC, reforzando una transición justa, competitiva y verde. Conforme al calentamiento global va evolucionando a nivel planetario, las condiciones climáticas de Canarias se verán alteradas de manera alarmante, hasta el punto de que ecosistémicas únicos en el mundo corran el peligro de desaparecer.

Figura 3. Laurisilva en Gran Canaria, isla que en los últimos años ha realizado unimportanteesfuerzopara recuperar un relicto del terciario que aporta innumerables servicios ecosistémicos. Fuente:iAgua.
A continuación se muestra un diagrama que reúne los principales impactos del cambio climático sobre los ecosistemas naturales y el medio rural canario considerando los estudios “Gestión de los riesgos de fenómenos meteorológicos extremos y desastres para mejorar la adaptación al cambio climático” (IPCC), la Agencia Europea de Medio Ambiente, la Evaluación Preliminar de los Impactos en España por Efectos del Cambio Climático (Ministerio de Medio Ambiente, España) y la Evaluación preliminar de la vulnerabilidad ante el cambio climático en las Islas Canarias (Gobierno de Canarias – Proyecto Clima Impacto):

Figura 4. Diagrama de impacto del cambio climático en el área temática Territorio Paisaje y Biodiversidad. Fuente: Elaboración propia.
Ejes
Partiendo de los potenciales impactos que generará el cambio climático sobre los ecosistemas canarios y la presión actual que ejerce el ser humano sobre los recursos naturales, la Guía ha estructurado el área temática TERRITORIO, PAISAJE Y BIODIVERSIDAD en cuatro ejes de integración:
- Eje 1 (TPB.1): En los “Ecosistemas naturales” se aborda la importancia de incrementar la resiliencia de los hábitats naturales canarios frente un clima cambiante e inestable. También se muestran enfoques metodológicos que no solo equilibran los servicios ecosistémicos en materia de conservación medioambiental, sino que a su vez, pretende generar cobeneficios a la hora de asegurar y mejorar la calidad de vida de la sociedad canaria.
- Eje 2 (TPB.2): Con respecto al eje de integración “Patrimonio y Paisaje”, se concreta la fragilidad del patrimonio cultural y su gran potencial a la hora de aprovechar el conocimiento popular para combatir los efectos del cambio climático.
- Eje 3 (TPB.3): Por su parte, en el “Ecosistema rural” se establece pautas para la gestión sostenible e integral para alcanzar la soberanía alimentaria, salvaguardar la calidad de vida de sus habitantes, el paisaje y la cultura del entorno rural de las islas.
- Eje 4 (TPB.4): Cerrando el ciclo desde el punto de vista ambiental, en las “Sinergias Ecosistémicas” se aportan pautas para optimar las interrelaciones entre el sistema natural, rural y el urbano, donde las Soluciones basadas en la Naturaleza tienen un importante papel.

Figura 5. Organigrama del área temática “Territorio, Paisaje y Biodiversidad (TPB)”. Fuente: elaboración propia.

Figura 6. Interrelación entre naturaleza y sociedad del eje de TPB. Fuente: elaboración propia.
Para poder minimizar e inclusive neutralizar los potenciales impactos del cambio climático en la biodiversidad canaria, el paisaje y sobre la actividad agropecuaria, se ha diseñado un DAFO con las principales variables que conciernen al área temática Territorio, Paisaje y Biodiversidad, considerando el protagonismo multiescalar del modelo territorial así como el de la planificación urbanística. Esta visión supondrá un enfoque estratégico a la hora de explorar las oportunidades que este fenómeno sin precedentes puede traer consigo:
Tabla 1. DAFO del área temática “Territorio, Paisaje y Biodiversidad (TPB)”. Fuente: elaboración propia.
Factores endógenos
FORTALEZAS
- Canarias es una de las comunidades autónomas con mayor porcentaje de superficie natural protegida.
- Dispone de riqueza florística y faunística resistente a condiciones extremas.
- Posee gran conocimiento popular tradicional sobre la gestión sostenible de los recursos naturales.
- La imagen turística de Canarias se encuentra muy ligada a la naturaleza.
- En la actualidad se construye un marco normativo, institucional y estratégico para la Acción Climática en del Archipiélago.
- Existe un gran compromiso multiescalar de las autoridades públicas.
- Sentimiento de arraigo de la sociedad con el patrimonio natural.
- En los últimos años ha crecido la superficie reforestada de las Islas.
- Sector primario con gran potencial.
- Comercio de proximidad de productos agroganaderos en alza.
Factores exógenos
OPORTUNIDADES
- Mayor sensibilidad ecológica global.
- Incremento de la financiación de proyectos de la UE y a nivel estatal vinculados a la lucha contra el CC que priorizan las SbN.
- Experiencias positivas de SbN que enfrentan la mitigación y/o la adaptación, generadoras de múltiples Cobeneficios.
- Aumento de la inversión en I+D+I a la hora de modelizar escenarios climáticos y sus potenciales impactos.
- Posibilidad de crear alianzas que faciliten la transición ecológica de manera justa y sostenible.
- Nuevos modelos de gobernanza basados en la participación, en la sostenibilidad ambiental y en la tecnología.
- Sistemas agroganaderos ecológicos al alza.
- Creciente demanda del turismo rural sostenible.
- Tendencias hacia el neorruralismo.
DEBILIDADES
- Elevada presión antrópica sobre los recursos naturales y el suelo en beneficio del proceso urbanizador.
- Actividades y prácticas forestales poco sostenibles con la biodiversidad canaria.
- Aumento de la fragmentación de los ecosistemas.
- Escases de datos científicos y protocolos a la hora de abordar la mitigación y la adaptación de Canarias.
- Insuficiencia en materia de estrategias y servicios locales de asesoramiento multidisciplinar.
- Baja financiación de proyectos que refuerzan los Servicios Ecosistémicos insulares/municipales.
- Alta dependencia de productos alimentarios no locales.
- Crisis sistémica del sector primario.
- Pérdida de buenas prácticas agrarias tradicionales.
AMENAZAS
- Tendencia hacia un clima variable e inestable.
- Cambios en el nivel del mar.
- Incertidumbre científica.
- Cambios en la dinámica de la biodiversidad y de los comportamientos de las especies.
- Aparición de plagas y especies exóticas potencialmente invasoras.
- Incremento de la desertización y de la desertificación.
- Disminución de la cantidad y de la calidad de los recursos hídricos potables.
- Se espera un aumento de desplazados y refugiados climáticos que favorezca la presión sobre los recursos naturales y el suelo.
- Inestabilidad socioeconómica derivada del COVID-19.
Enlaces de interés
1 COMISIÓN EUROPEA (2020): “Estrategia de la UE sobre biodiversidad. Reincorporar la naturaleza a nuestra vida”. Oficina de publicaciones de la UE. ISBN 978-92-76-18374-7 (PDF). Disponible en: [www.ec.europa.eu]. Última visita: agosto de 2021.
2 MALAS MEDIDAS ADAPTATIVAS (MALA ADAPTACIÓN): “Medidas que pueden conducir a un mayor riesgo de resultados adversos en relación con el clima, por ejemplo, a través de un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero, a una mayor vulnerabilidad al cambio climático o a un menor bienestar, en el presente o en el futuro. La mala adaptación generalmente es una consecuencia imprevista”. (Fuente: Glosario del IPCC, 2018).










