GDHE.4 EJE 4: Justicia climática

La Justicia Climática, supone la transición hacia unas formas de vivir, de producir, de relacionarnos con el entorno que a su vez implica una transformación de tal calado al que se debe incorporar todos los ámbitos de la vida de las personas, el social, el económico, el cultural, el político… y para ello el tránsito ha de ser justo, inclusivo y solidario, de otra forma no es posible.

Los cambios que se perfilan en esta parte de la Guía, en tanto que inevitables, requieren que las sociedades, en la medida de lo posible, consigan enfocar la mirada y las acciones en prosperar de una forma equitativa, inclusiva y solidaria con los desiguales puntos de partida de cada una de las comunidades, los sectores y la protección del medioambiente.

La premisa sobre la que se ha de vertebrar la transición hacia formas de actuar más justas y respetuosas con las personas y con el medioambiente exige, al menos, dos pautas, la celeridad y la equidad social, económica, política, y por ende, medioambiental.

Actuar sobre distintos aspectos de la vida de las personas, situaciones de fragilidad derivadas de la edad, el sexo, la economía, la relación laboral, entre otros aspectos, será imprescindible para resituar las desigualdades de partida y, hacer posible que los costes de esta transición no enquisten las condiciones de vida más vulnerables de las personas, las comunidades, los países. Entendemos, que cómo se apunta más adelante, la atención a la diversidad desde distintos ámbitos, económico, educativo, investigación, desarrollo, implementación de nuevas tecnologías, hará más fácil el tránsito. Esta es la esencia que impulsa la redacción de este Eje de Integración.

El área temática correspondiente a la Justicia Climática en su acepción más amplia se articula en torno a tres líneas análisis tal y como se muestra en la siguiente figura.

Figura 42. Área temática y Líneas de análisis de Justicia Climática. Elaboración propia

Las tres líneas de análisis, Transición Justa en el Ámbito de la Transición Climática, Vulnerabilidad Social y Oportunidades del Nuevo Modelo Climático, se conectan y nutren unas de otras. Entendemos que el tránsito justo de la sociedad canaria en un contexto de crisis climática no puede por menos que incorporar e incluir todas las dimensiones de vulnerabilidad, de fragilidad que repercuten tanto en las condiciones de vida de las personas como en cómo afrontar, desde una nueva óptica las oportunidades que este marco imponen, transforman el espacio y a las personas que por él transitan.

Líneas


GDHE.4.1 Línea 1: Transición Justa.

La esencia de la Transición Justa es hacer partícipe a toda la comunidad de los beneficios del tránsito hacia un planeta más justo y respetuoso con el medio ambiente y con las personas que en él habitan, y de la misma manera repartir equitativamente los costes que puedan derivar de esta transformación. Esto es, cuando hablamos de transición justa nos referimos al coste que vendrá implícito en el modo y manera en que cada uno de los países y territorios, su población y su economía, deberán enfrentar los impactos del cambio climático. Las transformaciones derivadas de la crisis climática inevitablemente traerán aparejadas determinados insumos a modo de costos pero igualmente en forma de ganancias de una manera desigual por países y sectores tanto económicos como personales.

GDHE.4.2 Línea 1: Vulnerabilidad Social.

De equilibrar costes y beneficios se hace imprescindible detectar los mayores focos de vulnerabilidad para en base a ellos intentar minimizar en estos ámbitos los costes más gravosos de esta transición. Estos ámbitos son de un carácter tan diverso, personas, ámbito laboral, cultural, valores… que han provocado el nivel desorbitado de consumo de recursos y de deterioro del planeta, de ahí que su transformación es vital e ineludible el cambio hacia una justicia climática global, inclusiva y justa con las personas y el planeta.

GDHE.4.3 Línea 1: Oportunidades del nuevo modelo climático.

La labor de investigación en este caso debe hacer visible las oportunidades que impulsen, avalen y faciliten el tránsito hacia un nuevo modelo climático. En este sentido se marcan, a priori, cuatro grandes oportunidades en este sentido: el cambio que debe incorporarse a cómo almacenamos y consumimos energía, la forma en que nos movemos y trasportamos mercancías, la manera en que producimos bienes y servicios y, por último, el modelo de consumo de bienes y servicios.

Escalas de intervención


Ordenación
estructural

Ordenación pormenorizada

Instrumentos complementarios

Ejecución de planeamiento


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PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OP
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Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
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Proyectos de ejecución
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Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
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Estudio detalle
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Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución


GDHE.3 Eje 3: Dimensión económica del cambio climático

Líneas


GDHE.3.1 Línea 1: Dimensiones de Impacto Económico.

Desde la perspectiva económica de los impactos del cambio climático se analiza qué sectores resultan más vulnerables a los efectos que la emergencia climática está produciendo en Canarias. Para cada uno de ellos se registra una serie de impactos diferenciada y adaptada a la realidad del archipiélago. Para ello es pertinente analizar la mayor cantidad de datos posible en cuanto a su efecto, trayectoria y repercusión en otros ámbitos sin obviar las oportunidades que cualquier transformación o deriva pueda suponer para ambos sectores y para la población en general.

 

GDHE.3.2 Línea 1: Planes de Continuidad Económica.

Elaborar, detectar y utilizar las medidas, planes o programas que permitan establecer los procedimientos para asegurar la continuidad de una empresa en caso de que ésta se vea sometida a una interrupción no deseada de su negocio. El desarrollo de los planes, está basado en la norma ISO 22301 “Sistema de Gestión de la Continuidad del Negocio” y el análisis que integra, de gestión de riesgos, por la norma ISO 31000 “Sistemas de Gestión de Riesgos”.

La continuidad empresarial está, además, directamente vinculada con cada estrategia empresarial particular.

GDHE.3.3 Línea 1: Bonos y Fiscalidad.

En la misma línea descrita para los Planes de Continuidad Económica se ha de investigar las medidas fiscales que pueden sostener actuaciones urbanísticas con la perspectiva de la mitigación o adaptación al cambio climático presente. Entre ellas los bonos de carbono, los bonos verdes, la fiscalidad verde.

GDHE.3.4 Línea 1: Alianzas.

Parte de la necesidad de la colaboración, del establecimiento de sinergias que posibiliten y consoliden un tejido lo suficientemente compacto para hacer frente a la crisis climática y sus efectos.

Escalas de intervención


Ordenación
estructural

Ordenación pormenorizada

Instrumentos complementarios

Ejecución de planeamiento


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Proyectos urbanización
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Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
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GDHE.2 EJE 2: Instrumentos de intervención económica

La implantación de las actuaciones que viabilizarían la adaptación de la ciudad y la consecución de su neutralidad climática, se encuentra con una barrera normativa, que de forma transversal también evidencia la Agenda Urbana Española, poniendo de manifiesto “Las limitaciones de los instrumentos tradicionales de planeamiento y de gestión urbanística, carentes de la flexibilidad que requiere el dinamismo y la innovación imperantes en la sociedad […]”. Esta falta de adaptación a un contexto caracterizado por la innovación permanente, hace perder a las ciudades importantes espacios de oportunidad. Pero el problema de la planificación urbanística es más profundo y deriva de la normativa que rige sus contenidos, las distintas fases de tramitación y aprobación, la desconexión entre los intereses globales u horizontales y los sectoriales y hasta la seguridad jurídica que debería acompañarlos en el tiempo para generar la certeza necesaria que acompañe a las más importantes decisiones, públicas y privadas. Solo contando con aquélla normativa actualizada, estable, comprensible, flexible y, en la medida de lo posible, simplificada, será posible avanzar en un modelo urbano sostenible de ordenación, transformación y uso del suelo. Y sólo contando con una planificación territorial y urbanística que englobe idénticas características, se podrá garantizar un modelo territorial y urbano capaz de responder a las necesidades sociales de cada momento, respetando el medio ambiente y contribuyendo al progreso social y económico”.

En este contexto y para contribuir desde los instrumentos de ordenación urbanística a la tarea fundamental de adaptación de las ciudades al cambio climático y dotarlas de mayor resiliencia y sostenibilidad, desde la perspectiva económica se podría avanzar hasta que se den las condiciones de mayor flexibilidad en la normativa y/o jurisprudencia, en: la programación urbanística de la acción climática (incorporación de nuevos criterios de priorización a partir del análisis coste-beneficio y coste-efectividad de las actuaciones), en la viabilidad económica (incluir la valoración económica de los servicios ecosistémicos provistos por las SbN y de sus cobeneficios) y en la sostenibilidad económica (incorporando un análisis comparativo de costes de mantenimiento y vida útil de la infraestructura verde-azul respecto a la infraestructura gris).

Líneas


GDHE.2.1 Línea 1: Valoración Económica de SbN y Servicios Ecosistémicos.

El impacto constatable hoy en día y previsible sobre el tejido económico de un territorio tan frágil y dependiente del exterior como el canario impulsa el análisis de una respuesta viable y efectiva que incluya las soluciones basadas en la naturaleza y los servicios ecosistémicos en la economía canaria.

En este sentido se buscan las vías para implantar y hacer viables las soluciones basadas en la naturaleza y el aprovechamiento de los servicios ecosistémicos en un territorio como el canario en el que su principal fuente de riqueza, el turismo, exporta precisamente la idea de un terreno seguro, cálido y con una climatología estable durante todo el año.

GDHE.2.2 Línea 2: Programación de la Acción Climática y Coste-Beneficio/Coste-Efectividad.

Se propone que la programación de la acción climática se inicie con el estudio de una situación de partida concreta o línea base, seguido de la identificación de las mejores opciones de adaptación y análisis coste-efectividad. La premisa es pues, a partir del conocimiento concreto de las situaciones de los espacios identificar qué opciones son más viables y adaptadas a las particularidades de dicho espacio.

A este respecto existen diversas metodologías implementadas en otros lugares que pueden trasladarse y adecuarse a la realidad canaria.

GDHE.2.3 Línea 3: Sostenibilidad Económica.

Se introduce la perspectiva del coste comparado del mantenimiento de infraestructura gris (y su impacto en las haciendas locales) respecto a la verde y las soluciones basadas en la naturaleza. Se conjuga el coste de poner en marcha cada acción con la incidencia que esta tendrá en el entorno.

GDHE.2.4 Línea 4: Estudio Financiero y Viabilidad Económica.

La viabilidad económica en este caso trasciende el propio coste de la inversión ya que la funcionalidad de las actuaciones en pro de la mitigación/adaptación al cambio climático parte de la premisa de que la no adaptación al cambio climático no es una alternativa a considerar. Es más, se debe superar el cortoplacismo a la hora de valorar la viabilidad económica de cualquier intervención ya que el coste de las actuaciones muchas veces es superior al coste de ejecución de intervenciones que no incorporan criterios de cambio climático (Sistemas Urbanos Drenajes Sostenibles, soluciones basadas en la naturaleza (SbN).

GDHE.2.5 Línea 5: Gestión Urbanística.

La Gestión Urbanística parte de diversos modelos en los que se han implantado medidas encaminadas a paliar los efectos del cambio climático. Estos modelos en ocasiones requieren cambios normativos y la implementación de medidas a largo plazo, la renaturalización de los espacios entre otras medidas.

Escalas de intervención


Ordenación
estructural

Ordenación pormenorizada

Instrumentos complementarios

Ejecución de planeamiento


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Estudio detalle
Catálogos
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Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
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PE
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Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
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GDHE.1 EJE 1: Dimensión humana del cambio climático

El acercamiento al estudio de los efectos del CC en la población incorpora en esta Guía la atención e inclusión de todas y cada una de las personas que habitan en el territorio. Las circunstancias que posicionan a las personas en condiciones de fragilidad, vulnerabilidad o exclusión enquistan nichos de desigualdad contra los que hay que desarrollar y planificar acciones que permitan modular el impacto de los efectos del CC sobre la población. Esta es uno de los fundamentos de partida de este área temática que se centra en detectar aspectos que contribuyen a reforzar la desigualdad y la vulnerabilidad de parte de la población frente al CC asociada a la ordenación del territorio.

De tal manera que incluir la diversidad de la población se constituya en una condición sine qua non sería infructuoso establecer cualquier estrategia de mitigación de los efectos de la crisis climática sobre las personas.

Los desequilibrios y desajustes que se producen en las comunidades, se hacen aún más evidentes en una sociedad como la canaria. Aspectos como la ultraperificidad, insularidad, doble insularidad, fragilidad económica reforzada por la incidencia del CC en el territorio y sobre las personas elevan la urgencia de adoptar medidas de mitigación para que la población más fragilizada se vea menos expuesta.

A la fragmentación física de las islas se suma la segmentación social y espacial que deriva en fenómenos de desigualdad e inseguridad en los espacios habitados, fundamentalmente en los núcleos urbanos, aunque no sólo. Adicionalmente el modelo de crecimiento de las áreas urbanas se ha llevado a cabo, en ocasiones, sin una adecuada visión de futuro respetuosa con el medio ambiente y justa e inclusiva con la población. Este patrón de crecimiento genera bolsas de exclusión social, en las que el género, la edad, el bajo nivel de estudios, lugar de origen, la identidad de género y nivel de ingresos, entre otros indicadores, conforman el perfil de la persona y de los grupos de incidencia en riesgo de exclusión social.

Los conflictos derivados de estas circunstancias socio-espaciales, agravados por la situación pandémica, generan problemas de marginación o inseguridad que se inclinan a perpetuarse en el tiempo si no son atajados adecuadamente.

Todos estos aspectos en una sociedad como al actual tienden a enquistarse, a perpetuar condiciones de fragilidad social. Así, la pobreza tiene un componente intergeneracional, crecer en un contexto de exclusión social conlleva la probabilidad de sufrir esta situación en la edad adulta, es lo que se ha denominado Transmisión Intergeneracional de la Pobreza (TIP).

Para poder implementar medidas de mitigación del CC sobre la población, considerando las circunstancias y condiciones de todas y cada una de las personas que componen la comunidad, es necesario añadir a esta vía un enfoque socio territorial que permita identificar, además, el fraccionamiento del tejido social y urbano de nuestro territorio y de la población en riesgo de exclusión social. Esta mirada hacia y en el territorio se concibe como un factor activo donde se generan situaciones de pobreza y vulnerabilidad desencadenando en tendencias a la segregación urbana. De esta manera el desafío de la planificación y diseño urbanos, desde la óptica humana, se debe concentrar en la búsqueda de soluciones de carácter transversal, urbanístico, medioambiental, de movilidad, económica, espacial que respondan a los diferentes problemas sociales que pueden devenir de la crisis climática. Esta premisa implica abanderar un modelo de desarrollo urbano donde los procesos de inclusión y participación social sean paralelos a las acciones urbanísticas, de planificación, financieras, sensibilización y cualquier otro aspecto con incidencia en la vida de las personas.

La habitabilidad, el respeto al entorno, la accesibilidad, una política de infraestructura verde/azul, la regeneración urbana, los espacios públicos inclusivos, la conservación y recuperación del patrimonio edificado son criterios espaciales que contribuyen a construir núcleos poblados más cohesionados, justos e igualitarios.

Figura 4. Eje de Integración y Líneas de Análisis de Incidencia del CC sobre las Personas.
Elaboración propia

El CC se ha venido enfrentando desde una posición más científica y planificada en los últimos años, desde dos enfoques claramente diferenciados: la mitigación y la adaptación. Ambas posiciones, de partida y de trabajo, se diseñan en base a la posibilidad de actuación con respecto a la reducción de la vulnerabilidad y aumento de la resiliencia en la vida de las personas (adaptación), por un lado, o de reducción de las emisiones netas a la atmósfera de gases de efecto invernadero (mitigación).

La afectación que las personas reciben por los impactos del CC sobre sus vidas permite, casi exclusivamente y de manera urgente, una actuación en línea a la mitigación. Esto es, paliar, reducir, mitigar la repercusión que sobre la vida de las personas tiene el CC. Lo dicho hace que la centralidad de esta Área Temática pivote sobre la Dimensión Humana del Cambio Climático y los Instrumentos de intervención económica, la Dimensión Económica del CC y la Justica Climática.

El CC se ha venido enfrentando desde una posición más científica y planificada en los últimos años, desde dos enfoques claramente diferenciados y correspondientes a dos situaciones: la mitigación y la adaptación. Ambas posiciones, de partida y de trabajo, se diseñan en base a la posibilidad de actuación en cuanto a la reducción de la vulnerabilidad y aumento de la resiliencia en la vida de las personas (adaptación), por un lado, o de reducción de las emisiones netas a la atmósfera de gases de efecto invernadero (mitigación).

La afectación que las personas reciben por los impactos del CC sobre sus vidas permite, casi exclusivamente y de manera urgente, una actuación en línea a la mitigación. Esto es, paliar, reducir, mitigar la repercusión que sobre la vida de las personas tiene el CC.

Justificación

La clave de esta línea de análisis se desarrolla con la aspiración de facilitar a las personas que elaboran planes de ordenación o cualquier otro instrumento similar, desde la inclusión del CC, de poner en primer plano la transversalidad de las diversas discriminaciones/fragilidades (género, edad, funcionalidad, origen…) que posicionan a las personas en una situación de desventaja y mayor vulnerabilidad ante los impactos del CC.

Detectar, atender, paliar y jerarquizar la actuación sobre las diversas situaciones desde las que las personas reciben los impactos del CC es clave para poder implementar medidas de mitigación que no agraven la situación de fragilidad social, económica, laboral, personal en la que se encuentra parte de la sociedad.

Además avanzar en la línea que no se ha abordado hasta ahora con profusión de la interconexión entre los impactos del CC y de la vida de las personas más allá de la salud. Como se propone, atender a la diversidad de flujos que se establecen entre el impacto del CC en las diferentes áreas de las vidas de las personas matiza las condiciones de vida en el más amplio sentido de la palabra.

Líneas


GDHE.1.1 Línea 1: Estrategia de análisis.

En la aproximación a la dimensión humana del cambio climático, su grado de afectación en las personas y en sus condiciones de vida se observa imprescindible contar con herramientas que permitan una observación, detección y actuación sobre aquellos factores, dimensiones y/o ámbitos que estén o puedan estar más concernidos por los efectos del cambio climático. Las líneas de actuación más viables y pertinentes en este ámbito son las de la adaptación y fundamentalmente la mitigación.

Se busca diseñar una metodología práctica, accesible y versátil para introducir la información pertinente conforme esta se vaya produciendo de manera y forma que permita una actuación directa, efectiva y respetuosa con la vulnerabilidad de la población y su entorno social, económico, cultural…

GDHE.1.2 Línea 2: Dimensiones de Impacto sobre las personas.

La determinación de los aspectos y dimensiones que las personas ven más repercutidas es clave en la implementación de medidas encaminadas a la actuación sobre ellas. En este sentido la relación dialéctica que se establece entre los impactos/efectos del cambio climático las dimensiones del mismo sobre las personas, la evolución de la propia crisis climática y los grupos de incidencia/personas más vulnerables abre la vía para establecer conexiones o flujos de influencia que se establezcan entre el propio impacto, la dimensión a la que afecta, las personas concernidas así como la fragilidad o debilidad del espacio para hacer frente a esta incidencia.

GDHE. 1.3 Línea 3: Grupos de incidencia/personas más vulnerabilizadas ante el Cambio Climático.

La interseccionalidad de los flujos que confluyen entre las personas que habitan un territorio y el impacto que reciben por los fenómenos asociados al cambio climático, más allá de la salud, marca la línea de implementación del análisis multidimensional: indicadores de vulnerabilidad e impactos del cambio climático propuesta en la Guía.

Se alienta a detectar qué grupos de población, colectivos se encuentran más fragilizados ante las repercusiones que el cambio climático supone en el territorio social, personal, comunitario, económico, cultural… A priori se parte de desigualdades que ya imponen mayor vulnerabilidad para afrontar las derivas de un fenómeno tan trascendental y global como es el cambio climático.

GDHE. 1.4 Línea 4: Indicadores de Vulnerabilidad.

Los indicadores de vulnerabilidad ante el cambio climático son un conjunto de datos, de diversa índole, que conectan los impactos del cambio climático con las situaciones que fragilizan a las personas. Los indicadores a los que nos referimos proceden tanto de fuentes secundarias como primarias.

En la selección y estudio de los indicadores de vulnerabilidad se parte de que la descripción de la sociedad supone el análisis de dos estados, el estático (actual o instantáneo) y el dinámico (su evolución previsible y afectado por la combinación entre la situación de las personas y el efecto que el cambio climático tiene sobre ellas). Estos indicadores deben, al menos, recoger datos sobre la situación económica, laboral, demográfica, de condiciones de vida de los hogares, de las viviendas, al género, la edad, la diversidad funcional, el origen entre otros.

Además se deben establecer líneas de conexión entre los distintos impactos y los elementos de las vidas de las personas que resultan más vulnerabilizadores.

GDHE. 1.5 Línea 5: Participación y Co-creación.

En la afectación tan radical y, en algunas dimensiones impredecible, que supone el cambio climático para la sociedad, contar con la participación y la co-creación en comunidad es imprescindible para asumir como propia de las medidas y líneas de actuación que protejan tanto a las personas, a sus condiciones de vida como al planeta del que forman parte.

Se parte de que el conocimiento, la detección de necesidades y la actuación al respecto, deben emanar de quien más directamente hace uso y transita por los espacios. Se ha iniciado ya unas acciones participacipativas a través de la realización de mesas técnicas con estudiantes y profesionales del ámbito del urbanismo y la ordenación del territorio que, a través del trabajo colaborativo, y con el resto del proceso que aún queda por realizar, complemente el trabajo técnico y re-construya la realidad de un espacio y su respuesta ante la crisis climática que se está viviendo.

Escalas de intervención


Ordenación
estructural

Ordenación pormenorizada

Instrumentos complementarios

Ejecución de planeamiento


PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OP
PP
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OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OP
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Estudio detalle
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Proyectos urbanización
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Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
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Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución


EU.4 EJE 4: Bienestar y salud

Este Eje de integración plantea un enfoque del proceso de redacción de los instrumentos  de ordenación urbanística orientado a la acción climática que integre la salud y el bienestar de la ciudadanía en los espacios urbanos desde varias perspectivas: la incidencia individual (o de grupos reducidos), así como la vinculada a  visión colectiva. 

Desde esta perspectiva, no sólo prestando atención a la epidemiología ambiental, sino también a los sectores de la población más frágiles frente al CC, conscientes desde esta Guía de la importancia de reforzar el bienestar de las personas desde la Acción Climática de manera transversal.

En consecuencia, se realiza un enfoque metodológico del espacio urbano través de tres ejes que orbitan sobre el Bienestar: la Salud Integral, el Confort Ambiental y de los Espacios de Interacción Social, incorporando pautas y ejemplos prácticos que permiten comprender las distintas sinergias territoriales, deseando que provoque en las personas profesionales que acudan a esta Guía, la necesidad de una consciencia de una planificación urbana integral, inteligente y ágil que favorezca hábitos de vida saludables y entornos seguros.

Figura 1297.  Relación metodológica de la Salud Integral, los Espacios de Interacción Social y el Confort Ambiental para fortalecer el Bienestar de las personas desde la planificación urbanística.                   Elaboración propia.

Y no resulta casual dicho propósito, si se tiene en cuenta que la Organización Mundial de la Salud (OMS), prevé que para el año 2050, el 70% de la humanidad viva en ciudades o pueblos que, si bien mejoran el acceso a la atención sanitaria, resultan espacios urbanos proyectados de forma tradicional que concentran un conjunto de riesgos para la  salud de la ciudadanía que se verán incrementados por los efectos del cambio climático. 

Concretamente, la alteración de las condiciones climáticas favorecerá la ampliación del ratio de enfermedades transmitidas de forma zoonótica y a través de los recursos hídricos, además del incremento de la vulnerabilidad social debido al aumento de los fenómenos meteorológicos adversos derivados del calentamiento global, lo que ha llevado a la OMS a advertir que, de no corregirse la situación, entre el año 2030 y 2050 el Cambio Climático causará unas 250.000 defunciones adicionales cada año debido al estrés calórico, al incremento de los radios de acción de las enfermedades, la la escasez de agua potable y la malnutrición. 

Es esencial para la supervivencia humana, en consecuencia, reconocer la relevancia de los impactos globales como una cadena de sucesos que pueden manifestarse en cualquier región de la Tierra y así, consciente de este escenario y del gran potencial que tiene el urbanismo a la hora de revertir la situación y, en lo que aquí importa, reforzar la salud pública, la OMS ha fijado para esta disciplina las siguientes directrices:

    • Promover una planificación urbana que propicie los hábitos saludables y la seguridad, mejorando las condiciones de vida en las ciudades, en particular mediante el acceso a viviendas y sistemas de saneamiento adecuados para todos.
    • Incorporar a las Comunidades en los procesos decisorios.
    • Asegurar que la infraestructura sea accesible a las personas mayores.
  • Velar por que las zonas urbanas puedan soportar situaciones de emergencia o desastre.

Paralelamente, la comunidad científica internacional ha advertido que la destrucción de los ecosistemas y la pérdida de la biodiversidad han incrementado el riesgo de aparición de enfermedades infecciosas transmisibles al ser humano, como ha ocurrido sin ir más lejos con la crisis mundial derivada del COVID-19, que ha puesto de manifiesto la fragilidad de la sociedad ante una amenaza sanitaria de escala mundial, proporcionando valiosas lecciones sobre cómo afrontar los riesgos vinculados al CC.

En el ámbito estatal, el Ministerio de Sanidad ha elaborado el Plan Estratégico de Salud y Medioambiente, cuya puesta en práctica pretende; “mejorar la calidad del hábitat y disminuir los riesgos ambientales de las ciudades en la salud de las personas”, considerando a la planificación urbanística y la ordenación territorial como elementos claves por su capacidad de influencia en; “las decisiones que toma la población en lo que se refiere a estilos de vida más saludables, como por políticas que disminuyan la contaminación y mitiguen el impacto en el cambio climático y sus consecuencias”.

De la misma forma, el Observatorio de Salud y Cambio Climático del Gobierno de España ha evidenciado científicamente que la aceleración del calentamiento global ha variado la estacionalidad de pólenes alergénicos, alterando la distribución geográfica de vectores de enfermedades infecciosas e incrementado el número de defunciones ligadas a las olas de calor (Confalonieri et al. 2007). 

También en la esfera Local, la Fundación del Colegio de Médicos de Las Palmas ha manifestado su preocupación por el Cambio Climático debido al impacto negativo que tendrá sobre la salud de la ciudadanía canaria, destacando la posibilidad de enfrentar este fenómeno a través de dos prismas; desde una óptica individual para influir en el comportamiento humano y desde la responsabilidad como colectivo contaminante.

Y una vez más, para poder hacer frente a este reto sin precedentes en la historia de la humanidad, la planificación y el desarrollo urbanístico es una poderosa herramienta, ya que considerado desde esta perspectiva, tiene la capacidad de configurar el territorio de manera saludable, sostenible e inclusiva, fortaleciendo la resiliencia de las personas y la solidaridad intergeneracional. 

 

Por ese motivo, en esta Guía se propone un acercamiento metodológico que incorpora de manera integral la salud y el bienestar en el planeamiento urbanístico, con el propósito de dar unas pautas a las personas responsables de la redacción de los instrumentos de ordenación urbanística de Canarias que les ayude a adoptar modelos de ordenación que impulsen la creación o reconversión de las ciudades y pueblos canarios hacia espacios que combinen el equilibrio psicosomático (la interrelación del cuerpo y la mente) y las relaciones sociales como parte de la estrategia basada en el incremento de la resiliencia de la sociedad frente al CC. 

Figura 130.  Relación entre emisiones GEI, cambio climático y salud. Elaboración propia a partir de la publicación “Responder a los riesgos para la salud del cambio climático en Europa”,                              Figura 1, (Watts et al., 2015).

Dicho propósito, además, viene a cumplimentar de manera explícita el Objetivo 3 (salud y bienestar) de la Agenda 2030: “Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades”. 

EL ACERCAMIENTO AL ANÁLISIS METODOLÓGICO: LA CONCEPCIÓN DE LA SALUD MÁS ALLÁ DE LA AUSENCIA DE ENFERMEDAD.

En términos de salud pública, es relevante analizar desde la perspectiva climática y del planeamiento urbanístico un modelo de ordenación que permita cubrir las cuestiones relativas al estado de salud de la población.

Interesa, sin ir más lejos, tomar conciencia del vínculo existente entre problemas de salud y situaciones de exclusión social, especialmente considerando la población más vulnerable, el aumento de los desplazamientos climáticos o solastalgia (Glenn Albrecht, 2005) en las personas, ante el miedo de ser afectada por algún fenómeno meteorológico adverso. 

Figura 1319.  Determinantes de la salud. Fuente: elaboración propia a partir del Modelo holístico de Laframbroise (1973) y desarrollado posteriormente por Marc Lalonde (1974).

El estudio pormenorizado de los entornos urbanos puede ayudar a comprender el marco físico y cultural en el que se mueve una población determinada y, por tanto, entender sus demandas y exigencias, así como su concepción del bienestar. 

Los resultados obtenidos pueden suponer una herramienta fundamental a la hora de implementar medidas de mitigación y adaptación al CC con el propósito de mantener y mejorar la salud pública en las ciudades y en los pueblos a través del planeamiento urbanístico. 

Figura 13250.  Determinantes sociales en la salud. Fuente: elaboración propia a partir de la OMS (2005).

En este eje de integración se plantea un enfoque orientado a la acción climática que integra la salud y el bienestar de la ciudadanía en los espacios urbanos desde varias perspectivas: la incidencia individual (o de grupos reducidos), así como la vinculada a  visión colectiva. No solo se presta atención a la epidemiología ambiental sino también a los sectores de la población más frágiles frente al CC. Conscientes de la importancia de reforzar el bienestar de las personas desde la Acción Climática de manera transversal, se ha enfocado metodológicamente el estudio del espacio urbano través de tres ejes que orbitan sobre el Bienestar: la Salud Integral, del Confort Ambiental y de los Espacios de Interacción Social. También se incorporan pautas y ejemplos prácticos que permiten comprender las distintas sinergias territoriales, suscitando una planificación urbana integral, inteligente y ágil que favorezca hábitos de vida saludables y entornos seguros.

Líneas


EU.4.1.  Línea 1: Salud integral.

El calentamiento global es una gran amenaza que incide de manera directa sobre la Salud Pública, especialmente en los entornos urbanos con una elevada densidad de población. En este sentido, integrar la perspectiva climática en la planificación y diseño de las ciudades y los pueblos supone un escudo estratégico a la hora de disminuir la carga de la infraestructura sanitaria y reforzar la resiliencia de física y mental de las personas.

EU.4.2 Línea 2: El confort ambiental.

Desde el punto de vista psicológico, se focaliza el potencial del entorno urbano para reforzar los lazos interpersonales en un horizonte donde el cambio climático elevará la incertidumbre en la identidad social e incrementará la vulnerabilidad colectiva. Será preciso crear, gestionar y mantener lugares inclusivos y seguros, que favorezcan la confianza colectiva y el cuidado mutuo, concibiendo el espacio público como lugar que consolide el bienestar humano, las relaciones sociales y la identidad.

EU.4.3 Línea 3: Espacios de interacción social: la importancia de los vínculos afectivos.

En la actualidad, muchos puntos del espacio urbano no están pensados bajo criterios de diversidad y que, frente a un clima variable e inestable, retroalimentará negativamente estos entornos, potenciando la exclusión social. Por esta razón, la acción climática debe prestar atención a los elementos que configuran y conforman las comunidades bajo un prisma inclusivo y transversal, siendo fundamental la participación ciudadana. El propósito es reforzar los lazos de la comunidad y el bienestar social bajo los principios de la corresponsabilidad.

Escalas de intervención


Ordenación
estructural

Ordenación pormenorizada

Instrumentos complementarios

Ejecución de planeamiento


PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OP
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OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
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OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución


EU.3. EJE 3: Arquitectura adaptada y resiliente

La implicación en la lucha contra el cambio climático debe ir más allá de políticas ambientales mundiales, nacionales o autonómicas, ha de verse reflejado en la conciencia ambiental de toda la sociedad. Es por ello que también tiene que ver con la implicación de cada habitante, con sus acciones, ya sean pequeñas o grandes, de manera que se refleje la necesidad de contribuir a la salud ambiental de todo el planeta. Es por ello que resulta importante bajar de escala y prever la adecuación de la edificación y consecuentemente de la vivienda, de los espacios habitables y caminar hacia espacios y viviendas más saludables y dignas.

El consumo energético y la alta contaminación en el ámbito de la arquitectura son innegables, variando en función a las características constructivas del inmueble, así como de su orientación, envolvente, aislamiento y contexto en el que se encuentre.

Este Eje contempla el ámbito específico de la edificación y a su vez del parque ya edificado y que pudiera surgir, poniendo de manifiesto la necesidad de reformular el diseño de las construcciones, implantar y viabilizar las edificaciones sin emisiones de GEI y con consumo casi nulo, priorizando, en todo el proceso constructivo, la relación con el entorno y el conocimiento de las condiciones del lugar para caminar hacia la senda de la resiliencia edilicia.

Figura  86 Necesidad de colaboración público-privado  para mejorar la eficiencia energética del parque inmobiliario del Pais Vasco. Fuente: greenwardpartners.com

La industria de la construcción y las edificaciones, en mayor o menor medida que otros sectores, también comprometen la calidad ambiental del planeta pues emiten dióxido de carbono y consumen gran cantidad de recursos tanto en su proceso de creación e implantación como en su utilización.

“Llegando incluso a evaluarse que los procesos de urbanización y construcción consumen en su materialización, alrededor del 40% de los recursos, el 33% de la energía y producen el 50% emisiones y desechos totales. Además de la evidente transformación irreversible del suelo “(Informe consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España)

A ello se suma, para el caso concreto de Canarias, como se ha ido reflejando a lo largo del desarrollo del eje [Eco] Sistema Urbano, que existen muchas viviendas y edificaciones altamente vulnerables a los impactos derivados al cambio climático, bien por su ubicación en zonas con alto riesgo, tales como cauces de barrancos o en núcleos costeros, o bien por su antigüedad y su estado difícilmente adaptable a las inclemencias climáticas que sobrevienen, lo que pone en riesgo no sólo el espacio construido, sino también a la población que lo habita y, por supuesto, su salud y bienestar.

Pero…¿qué debe cambiar para alcanzar espacios más habitables, más amables, más saludables y a la vez menos contaminantes?

Para alcanzar este reto, se debe apostar por la utilización de materiales eficientes y la optimización del diseño, contemplando la arquitectura bioclimática como referente para la construcción, creando un modelo bioclimático y pasivo del espacio habitable, es decir, donde no se precise de energías externas para alcanzar el confort ambiental interior (véase EU.4.2 Confort ambiental). 

Por ello es primordial, incluso desde la fase de redacción del planeamiento urbanístico, conocer el entorno y el clima y tener presentes tres aspectos fundamentales; la orientación, el soleamiento y la ventilación natural.

Figura  87 Confort ambiental interior. Fuente: Elaboración propia

En consecuencia, dentro de este Eje de integración se desarrollan tres Líneas de análisis, con la finalidad de disponer de herramientas útiles para llevar a cabo un análisis exhaustivo que viabilice e integre la ARQUITECTURA ADAPTADA Y RESILIENTE en la planificación urbanística de Canarias.

  • EU 3.1 Edificación eficiente y de consumo neutro.
  • EU 3.2 Sistemas constructivos como herramienta de resiliencia. 
  • EU 3.3 Adaptación y resiliencia del patrimonio edificado.

Líneas


EU.3.1 Línea 1: Edificaciones eficientes y de consumo neutro.

Redirigir el consumo hacia la energía renovable y caminar para alcanzar un parque edificado neutro y eficiente es indispensable para la lucha contra el cambio climático en nuestras ciudades y poblaciones, para lo cual resulta necesaria la construcción sostenible y respetuosa con el medio ambiente, que vele por el entorno, la naturaleza y su integración con el espacio antropizado.

EU.3.2 Línea 2: Sistemas constructivos como herramienta de resiliencia.

Urge un cambio, una transición del sector de la construcción hacia un nuevo modelo circular, donde sea prioritario recuperar el equilibrio ecológico. Es necesario que la edificación sea autosuficiente y capaz de gestionar todos los recursos (recursos hídricos, residuos), y del entorno, apostando desde el planeamiento urbanístico por la creación duradera, reciclable y reutilizable, anulando la idea de elementos desechables y desplazando el actual concepto de residuo, pues los materiales han de reincorporarse al ciclo y a los procesos de producción.

EU.3.3 Línea 3: Adaptación y resiliencia del patrimonio edificado.

Resulta necesario reducir la vulnerabilidad de las edificaciones existentes en nuestras ciudades y poblaciones, priorizando la adopción de acondicionamiento pasivo en cuanto a la forma, orientación y posición de la edificación, volumetría de la edificación, envolvente exterior, favoreciendo un soleamiento, sombreado y protección solar adecuada, la distribución interior, iluminación natural, aislamiento térmico y una buena ventilación natural, fomentado mecanismos de ventilación y refrigeración natural.

Escalas de intervención


Ordenación
estructural

Ordenación pormenorizada

Instrumentos complementarios

Ejecución de planeamiento


PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
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OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OP
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OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución


EU.2 EJE 2: Equilibrio, eficiencia y funcionalidad urbana

El actual modelo de ciudad en la mayor parte de los municipios canarios es claramente ineficiente e insostenible, caracterizándose por una distribución difusa, de baja densidad, con una movilidad excesiva y monofuncionalidad, entre otras características, derivadas del crecimiento expansivo y acelerado de nuestras ciudades, lo que ha generado unas repercusiones sobre el consumo de recursos y un aumento sustancial de emisiones GEI a la atmósfera, con un alto grado de superficie urbanizada y sellada, una gran fragmentación del territorio y una falta de equilibrio y eficiencia del suelo.

El segundo de los Ejes de integración que conforman el Área temática: [Eco] sistema urbano se enfoca, precisamente para corregir dichas deficiencias, hacia el equilibrio, eficiencia y funcionalidad urbana, con la finalidad de fomentar a través el planeamiento urbanístico una distribución de usos de manera equilibrada y de proximidad, mediante la compacidad y la correcta organización de las actividades en el espacio urbano, potenciando la autosuficiencia mediante la incorporación de  sistemas energéticos eficientes, sostenibles y de disminución de consumo de recursos.

En este eje de integración, por lo tanto, se aborda LA CIUDAD como elemento que se compone por una serie de sistemas físicos que configuran el modelo de ciudad, donde toma protagonismo la FUNCIONALIDAD, LA HABITABILIDAD Y LA EFICIENCIA, en tanto que un Modelo de ciudad Equilibrada, eficiente y funcional debe tener en cuenta los condicionantes de masa crítica de la población, la actividad, la habitabilidad de los espacios públicos, la autosuficiencia energética, hídrica y de los materiales, así como la igualdad y proximidad en las dotaciones, equipamientos y servicios, para adecuar el planeamiento urbanístico a un modelo de ciudad más sostenible, más compacto en su morfología, más complejo y denso en su organización y configuración, pero en definitiva más amable y habitable.

Además, este Eje de integración, al tratar del contexto urbano en sí mismo, en el que se interrelacionan múltiples procesos que entrecruzan diferentes ámbitos de aplicación, el territorio, la biodiversidad, el metabolismo urbano, la movilidad y accesibilidad, la incidencia del diseño de la ciudad sobre las personas, se relaciona directamente con todos los Ejes de integración que componen las distintas Áreas Territoriales que contiene esta Guía. 

Figura  38 Fuente: Modelo de ciudad sostenible. BCNecológica

Como ya se ha explicado en el Área Temática de Morfología y Modelo de Ocupación del Territorio, el planeamiento urbanístico a escala estructurante establece el modelo de configuración del territorio, donde planifica de manera ordenada y equilibrada los distintos núcleos urbanos y asentamientos rurales donde se asienta la población y las actividades, y es en esa escala en la que se establece cuál es el modelo de crecimiento, centralidades e interdependencias entre ellos.

En este sentido, el tratamiento de este Eje de Equilibrio, eficiencia y funcionalidad urbana se debe abordar asimismo desde tres Líneas de Análisis dirigidas, por un lado, a la forma, configuración y funcionalidad de los núcleos urbanos, por otro lado, a la búsqueda de la eficiencia de recursos y la sostenibilidad del modelo urbano y, por último, a la necesidad de disminuir la vulnerabilidad de las ciudades, para buscar la adaptación de los tejidos urbanos existentes y también desde la necesidad de diseñar ciudades más resiliente frente al cambio climático. 

 

A través del desarrollo y aplicación de estas tres Líneas de Análisis se configura este Eje de Integración, diferenciándose desde la presente Guía, las siguientes: 

  • Línea de Análisis EU.2.1 – Modelo de ciudad compacta, equilibrada y de proximidad
  • Línea de Análisis EU.2.1 – Modelo urbano eficiente y sostenible
  • Línea de Análisis EU.2.3 – Adaptación del modelo de ciudad frente a los efectos del Cambio Climático -CC-.

La Línea de análisis EU.2.1, guarda relación más directa con MOT 1 Territorio Equilibrado,  MOT 3 Ocupación racional y eficiente del suelo y MA 2 Movilidad: Urbanismo de proximidad.

En lo que respecta a la Línea de análisis EU.2.1, la relación más directa la tiene con MOT 2 Territorio neutro en emisiones, MA 1 Transporte: sostenible, público y eficiente, MA 3 Ciudad con balance neutro, MTU 1 Sostenibilidad y recursos energéticos; MTU 2 Infraestructuras y recursos hídricos; MTU 3 Infraestructuras de gestión de residuos, EU 3 Arquitectura adaptada y resiliente,  GDHE 4 Justicia climática.

En lo que respecta a la línea de análisis EU.2.3, la relación más directa la tiene con TPB 1 Ecosistemas naturales, TPB 4 Sinergias ecosistémicas, MOT 4 Territorio resiliente y adaptado, MA 4 Infraestructura: resiliencia, adaptación y naturaleza, MTU 4 Resiliencia y adaptación de las infraestructuras de servicios esenciales, EU 1 Naturaleza como aliada, EU 3 Arquitectura adaptada y resiliente; EU 4 Salud y bienestar, GDHE 1 Incidencia del Cambio Climático sobre las Personas, GDHE 3 Dimensión económica del cambio climático; GDHE 4 Justicia climática.

Por último, para cada una de las Líneas de análisis comentadas, se fijan las siguientes Metas:

Figura  39 Líneas de análisis y metas del Eje de integración EU.2 Ciudad Eficiente, Integrada y compacta

Líneas


EU.2.1. Línea 1: Modelo de ciudad compacta, equilibrada y de proximidad.

Es necesario un cambio de paradigma en el planeamiento urbanístico, reorientándolo hacia un modelo de ciudades y poblaciones que optimicen al máximo el espacio existente y ya transformado, es decir, priorizando que las intervenciones sobre el territorio se centren en la reordenación del espacio urbano antropizado, de manera que se crezca con una mayor compacidad y concentración de usos (de proximidad), evitando así una mayor ocupación u antropización del entorno natural. 

EU.2.2. Línea 2: Modelo urbano eficiente y sostenible.

La reconfiguración del modelo urbano de nuestras ciudades y poblaciones es necesaria, si se quiere afrontar eficientemente la mitigación de las emisiones de GEI, tanto en los espacios públicos como en las edificaciones, lo que precisa configurar desde el planeamiento urbanístico un modelo de ordenación eficiente y sostenible, que aumente la eficiencia energética y la reducción de las emisiones de GEI, mediante la autosuficiencia, la optimización en el consumo de recursos y el reaprovechamiento de los recursos naturales en la urbanización y edificación. 

EU.2.3. Línea 3: Adaptación del modelo de ciudad frente a los efectos del cambio climático.

La adaptación de las ciudades y poblaciones de Canarias al cambio climático constituye una demanda inaplazable, debiendo abordarse desde la planificación urbana la organización de los usos, las características, materiales y sistemas constructivos empleados en las urbanizaciones y edificaciones, así como la ubicación de zonas verdes o el desarrollo de estructuras específicas para combatir los impactos del cambio climático.

Las escalas de intervención y los instrumentos y proyectos de aplicación, para las líneas de análisis que se abordan en este eje de integración, y considerando que esta área temática de Ecosistema urbano se centra en la escala urbana, son las escalas  de ordenación pormenorizada, los instrumentos complementarios y la de ejecución de planeamiento, tal y como se detalla en la siguiente tabla:

Escalas de intervención


Ordenación
estructural

Ordenación pormenorizada

Instrumentos complementarios

Ejecución de planeamiento


PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución


EU.1 EJE 1: Naturaleza como aliada

Las primitivas legislaciones, recomendaciones y buenas prácticas relativas al planeamiento urbanístico, daban un tratamiento residual a las zonas verdes, reducidas al “equipamiento exterior” y “ornato”, hasta tal punto que los metros cuadrados que obligatoriamente había que destinar en los planes a reserva de zonas verdes se  consideraban suficientes cuando cumplían la función de embellecimiento de la ciudad y, en el mejor de los casos, espacios de esparcimiento exterior destinado a juegos de niños, paseo, descanso o funciones parecidas.

A pesar de los trabajos de Ebenezer Howard, las aportaciones de Patrick Geddes, Lewis Mumford,… etc., el urbanismo tradicional se impuso en el territorio, eliminando en gran medida los atisbos naturales, transformando el espacio de forma radical y no integrando los valores naturales en el diseño urbano. 

La vegetación en las ciudades era puramente decorativa y en muchas ocasiones de carácter privado, con una gran dependencia de especies exóticas procedentes de múltiples lugares del planeta en consonancia a la expansión geográfica europea. Las plantas eran ordenadas a través de la geometría (concepción antrópica de la “domesticación de la naturaleza”), lugares que servirían como elementos de esparcimiento y de alarde social. 

A pesar de ello, a lo largo de los últimos cincuenta años del pasado siglo XX ha ido adquiriendo mayor importancia las zonas verdes en las ciudades, debido al cada vez mayor número de funciones asignadas a las mismas (con propiedades higienistas y psicológicas), surgiendo un nuevo paradigma de la ordenación urbanística que apuesta por un mayor protagonismo de la infraestructura verde en las ciudades, como solución óptima para integrar la naturaleza en los núcleos urbanos, generando una malla de conexión, ya sean lugares con espacios naturales, de interés ecológico, áreas agrícolas y/o zonas verdes urbanas, apostando en esta última por la vegetación de porte arbóreo y la permeabilidad del suelo, al evidenciarse que en su conjunto, todos estos espacios verdes adquieren un enorme potencial, ya que fracturados no logran aportar el gran valor que tienen para afrontar uno de los grandes hitos del siglo XXI: luchar contra la pérdida de biodiversidad y garantizar los diferentes servicios ecosistémicos.

Figura  4 Tipos de espacios verdes en la ciudad. Plan del verde y de la biodiversidad de Barcelona 2020

En consecuencia, se evidencia cómo la naturaleza y la ciudad han de reconectar y caminar al unísono. 

“La solución del futuro pasa por hacer converger lo rural y lo urbano. Las cubiertas vegetales, los eco barrios, los grupos de consumo responsables, los huertos urbanos, son tendencia que ya están transformando las ciudades en espacios más amables, más éticos y, por tanto, más estéticos también” 

Pues bien, a través de este Eje de integración se persigue la integración de la Naturaleza y la infraestructura verde y azul en la escena urbana, al resultar necesaria e indispensable como elemento para combatir el cambio climático en nuestras ciudades y poblaciones. 

En la línea de lo expuesto, desde este Eje de integración se pretende abordar los mecanismos que permitan la ordenación de las ciudades y pueblos canarios como lugares más sostenibles, más equilibrados, más amables y relacionados con el entorno, con la naturaleza y con los habitantes, demostrando que esto no tiene porqué ser una utopía. 

Para ello, se aborda la necesidad de recuperar la relación de naturaleza-ciudad en simbiosis, de enraizar la estructura verde y azul en la organización de la propia trama urbana, a través de la infraestructura verde-azul urbana (I-VAu), esto es; un sistema de redes interconectadas estratégicamente planificadas, áreas naturales y seminaturales híbridas de espacios verdes, cuerpos de agua y entornos urbanos construidos que contribuyan a la resiliencia de los ecosistemas urbanos y aporten unos servicios ecosistémicos para mejorar el bienestar de los ciudadanos. 

Los  espacios que conformen esta infraestructura verde y azul han de aportar además de una función ambiental, una función social y urbana, lo que implica una mejora en la calidad de vida de la población.

Figura  5 Posibles elementos de una infraestructura verde. Fuente: Construir una infraestructura verde para Europa. (Comisión Europea 2014)

Para su correcta interpretación y aplicación, dentro de este Eje de integración se desarrollan unas Líneas de análisis, concebidas como herramientas que permiten llevar a cabo un análisis exhaustivo del Eje de integración, de manera que permita obtener el mejor diagnóstico posible con la finalidad de impulsar la infraestructura verde y azul como eje fundamental de la estructura del espacio urbano que sea objeto de planificación urbanística a través de los instrumentos de ordenación pormenorizada, los instrumentos complementarios y los proyectos de gestión y ejecución de urbanización y edificación.

Líneas


EU.1.1. Línea 1: Naturaleza como eje vertebrador de la ciudad. Simbiosis naturaleza-ciudad.

La simbiosis naturaleza-ciudad y la integración de la naturaleza en el espacio urbano constituyen una necesidad, ya que más allá de simbolizar un elemento decorativo y pintoresco, genera unos beneficios ecosistémicos y de lucha contra el cambio climático, así como de encuentro, esparcimiento y disfrute de la población, dotando de confort a los diferentes espacios públicos de la ciudad y reblandeciendo la rigidez urbana.

Para alcanzar la total integración de la naturaleza en el planeamiento urbanístico no se debe pensar sólo en promover zonas verdes, sino en potenciar la participación de las mismas y tomarlas como sustento de organización. Es necesario reconectar las ciudades con la naturaleza y renaturalizar el espacio urbano.

Las escalas de intervención de aplicación, para la línea de análisis que se aborda en este eje de integración y considerando que esta área temática de Ecosistema urbano se centra en la escala urbana, son los instrumentos de ordenación pormenorizada, los instrumentos complementarios y los proyectos de ejecución de urbanización y edificación

Escalas de intervención


Ordenación
estructural

Ordenación pormenorizada

Instrumentos complementarios

Ejecución de planeamiento


PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución


MA.4 EJE 4: Infraestructuras: resiliencia, adaptación y naturaleza

Numerosas investigaciones científicas han demostrado que las variaciones climáticas potencian los fenómenos atmosféricos y aumentan la frecuencia de eventos extremos, lo que demuestra que es necesario realizar nuevas precisiones que tengan en cuenta indicadores relacionados con la variabilidad del clima en los procesos de planificación y construcción de las infraestructuras.

El cambio climático plantea importantes retos para esas infraestructuras de transporte ya que los elementos estructurales y su sistema de explotación, se ven afectados por diversos impactos directos e indirectos, y se prevé que ocasionen repercusiones significativas en el diseño, construcción, mantenimiento y operación de los distintos elementos que componen el Sistema General de Infraestructuras (SGI). 

Por tanto, la reducción de la vulnerabilidad de las infraestructuras de transporte y el aumento de su resiliencia es de vital importancia para el correcto desarrollo de este sistema general actual y futuro. 

 Resiliencia: “Capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido”. (RAE)

Desde el año 1990 el territorio canario ha sufrido diversos cambios ocasionados por los impactos derivados del cambio climático. Cabe afirmar que aumentará el riesgo, la intensidad y el impacto de las inundaciones en Canarias, de los incendios y de los desprendimientos, por lo que resultará esencial transformar las infraestructuras a unas resilientes ligadas a los sistemas de alerta temprana y de coordinación de los distintos agentes implicados. 

Por otro lado, las consecuencias que los efectos del cambio climático pueden tener sobre las infraestructuras del SGI y, dado que estas son un elemento relevante en la ordenación del territorio, sobre el urbanismo y la vertebración territorial, ha alertado de la necesidad de incluir las variables climáticas y sus proyecciones en los sistemas de planificación y gestión de las infraestructuras. Pero, estas no son las únicas que sufren daños, ellas también los provocan.

Las infraestructuras viarias ocupan un alto porcentaje del territorio y son consideradas como uno de los grandes causantes de las modificaciones del paisaje, teniendo un papel fundamental en la definición de la forma y estructura territorial y urbana. Esto, sumado a la expansión poblacional, es por lo que la extensión de las infraestructuras se ha incrementado considerablemente generando diversas consecuencias como la fragmentación de los ecosistemas, pérdida de la biodiversidad, interrupción de conectores ecológicos, efectos no solo ocasionados por el elevado sellado del suelo que provocan los pavimentos, sino que incluye los efectos secundarios que causan los procesos constructivos teniendo como resultado una fuerte degradación del paisaje.

Figura 28 Fragmentación de hábitats ocasionada por la construcción de una infraestructura viaria. Fuente: Fragmentación del paisaje en Europa. AEMA-OFMA (Die Geographen schwick+spichtig)

La construcción de las grandes infraestructuras conlleva cambios hidrológicos que pueden llegar a alterar el régimen hídrico generando sequías o excesiva humedad, así como la modificación del cauce natural de los barrancos debido al cambio de rumbo de las escorrentías. Causan diferentes tipos de contaminación como la polución del tráfico y el asfalto, que afectan a la calidad de las aguas y la contaminación acústica que genera segregación urbana en los diferentes núcleos que atraviesa dejando a su rastro las consecuencias nombradas anteriormente.

Por estos motivos, es preciso establecer estrategias o acciones desde la planificación urbanística para minimizar su impacto, más teniendo en cuenta que se multiplicarían debido al aumento de su vulnerabilidad frente a los efectos del cambio climático.

En el pasado año 2013 surge un nuevo concepto que abre paso a una nueva generación de infraestructuras, la denominada infraestructura verde-azul (ver área temática Territorio, Paisaje y Biodiversidad y [Eco]sistema Urbano).

Esta infraestructura se nutre de los beneficios que proporciona la naturaleza, pudiendo obtener diversas soluciones dinámicas e innovadoras que permitan crear una infraestructura verde-azul sólida. De igual forma, obtener beneficios adicionales como la absorción de CO2 por ser sumideros de carbono, mejorando la calidad del aire, la reducción del riesgo de inundaciones, control de la erosión, contribución a la creación de nuevos hábitats, mejorar la biodiversidad y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía y ayuda a disminuir la vulnerabilidad de las infraestructuras frente al cambio climático.

Líneas


MA.4.1 Línea 1: Infraestructuras resistentes y resilientes.

La adaptación de las infraestructuras viarias a la variabilidad del clima tiene como objetivo prever los efectos adversos y tomar medidas adecuadas, a medio y largo plazo, para evitar o minimizar los datos que puedan causar con el objetivo de reducir los costes económicos futuros y maximizar la rentabilidad de las inversiones.

Siempre ha existido una estrecha relación entre el clima y las infraestructuras, sin embargo, los cambios acelerados que se están produciendo, y los que se prevé que ocurran, hacen que los datos históricos que se utilizan para su diseño no sean suficientes.

Este hecho pone sobre la mesa que, si la planificación y el diseño de estas se continua realizando atendiendo solo a las prácticas más habituales de la ingeniería en base a los datos históricos existentes, es muy probable que no sea posible dar respuesta a los eventos climáticos que vienen sucediéndose y que previsiblemente se seguirán repitiendo con el paso de los años.

MA.4.2 Línea 2: Integración de la naturaleza (SbN). Permeabilidad del suelo.

Existe una relación ineludible e histórica entre infraestructuras y paisaje, ya que entre ambos hechos se ha producido un largo proceso de interacción, es decir, las infraestructuras han contribuido a la conversión de los espacios del territorio y puede decirse que pueden considerarse el tercer gran modificador de los paisajes naturales, tras la agricultura y la urbanización.

Con la oposición entre “naturaleza en la ciudad” y la “naturaleza de la ciudad” se quiere indicar que la ciudad tiene su propia naturaleza, siendo aquella que se vincula con su condición de lugar público. La incorporación a la ciudad de aquellos otros elementos provenientes del sistema natural que adoptan, como la infraestructura verde-azul coincide con un momento en el que se vinculan las dotaciones con la necesidad de amabilizar e higienizar el sistema urbano, siendo la única manera de procurar una alternativa sostenible y de calidad a los espacios sociales.

El concepto de verde urbano no puede limitarse a la vegetación de jardines y al arbolado viario, sino que tendría que integrar espacios concebidos y gestionados con una mirada mucho más amplia para llegar a favorecer la biodiversidad. Es lo que la Comisión Europea ha definido como la infraestructura verde-azul urbana y las soluciones basadas en la naturaleza (SbN) que integran drenajes sostenibles, balsas de laminación, pavimentos permeables, muros o cubiertas verdes, etc.

Escalas de intervención


Ordenación
estructural

Ordenación pormenorizada

Instrumentos complementarios

Ejecución de planeamiento


Proyectos de ejecución
PGO_OE
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación estructural
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OE
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación estructural
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OE
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación estructural
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OE
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación estructural
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios


MA.3 EJE 3: Ciudad con balance neutro

Las Islas Canarias representan un escenario ideal para el desarrollo de soluciones de movilidad sostenible que favorezcan la independencia energética, reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero y hagan más competitiva la economía regional.

La sostenibilidad en el transporte de las islas pasa por el uso colectivo de los modos de transporte, por el cambio de hábitos de movilidad de la ciudadanía y por el desarrollo de nuevas tecnologías que permitan la propulsión sin emisiones contaminantes GEI y la máxima eficiencia energética.

DATO INFORMATIVO: Un análisis detallado reflejado en el MITMA, informa que cerca del 42% del consumo de energía final del transporte nacional por carretera se realiza en medio urbano (mercancías y pasajeros) y un 57% en medio no urbano.

(Observatorio del Transporte y la Logística, del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda
Urbana)
En Canarias, el sector del transporte y la movilidad representó un 75,14% de demanda de energía final siendo el responsable del 40,1% de las emisiones de CO2eq en el mismo año, correspondiendo a nivel nacional, con un 27 % de las emisiones de CO2eq según el Inventario Nacional de Emisiones (2018).

(Anuario Energético de Canarias, 2018)

Las tecnologías referentes a la movilidad sostenible pueden ser, la tecnología híbrida, la cual combina motor térmico eficiente con motores eléctricos, y asean enchufables o no; la tecnología eléctrica pura, cuyos vehículos emplean solo la energía eléctrica de la red; y la tecnología de pilas de combustibles (hidrógeno), con la cual los vehículos son capaces de generar la electricidad que necesitan para hacer funcionar sus motores a partir de otro producto.

Según datos de la Dirección General de Tráfico para el año 2019, Canarias tienen un parque de 2.442 vehículos eléctricos que representa el 3% de los 81.165 que hay en el país a cierre del mes del pasado mes de julio, pero actualmente carecen de infraestructuras de transporte de energía eléctrica que las conecten con los continentes Europeo o Africano, por lo que para abastecer la demanda de electricidad existen 6 Sistemas Eléctricos Insulares Independientes en varias de las islas, Gran Canaria, Lanzarote+Fuerteventura, Tenerife, El Hierro, La Palma y La gomera. Esta independencia eléctrica y la disgregación de generación de esta energía, la dependencia exterior para abastecer a las islas de combustibles fósiles y que no disponen de regasificadoras en todas las islas hace, junto con la lenta introducción del transporte en las energías renovables que el coste de producción de esta energía eléctrica sea la más cara del territorio nacional.

Líneas


MA.3.1 Línea 1: Transición al transporte sostenible, inteligente y emisiones 0.

La sostenibilidad en el transporte de las islas pasa por el uso colectivo de los modos de transporte, por el cambio de hábitos de movilidad de la ciudadanía y por el desarrollo de nuevas tecnologías que permitan la propulsión sin emisiones contaminantes GEI y la máxima eficiencia energética.

El sector transporte terrestres tiene una gran relevancia, no solo como fuente de GEI, sino también desde el punto de vista de su dependencia energética y del coste creciente de los combustibles fósiles importados. A ello hay que sumar otros efectos ambientales producidos por el tráfico rodado convencional, especialmente en entornos urbanos, como posibles episodios de contaminación atmosférica y acústica o el consumo de suelo y la ocupación del espacio urbano. Todos estos factores ponen en relieve la importancia de adoptar un sistema de movilidad y transporte más sostenible.

Es donde entra el concepto de Smart City, que aglutina de forma integrada las iniciativas orientadas a mejorar la calidad de vida, la sostenibilidad y la gestión eficiente de los servicios, innovando en materiales, recursos y modelo usando la tecnología de forma intensiva. Este término afecta a todos los servicios que se prestan en una ciudad incluido la movilidad y el metabolismo urbano.

Escalas de intervención


Ordenación
estructural

Ordenación pormenorizada

Instrumentos complementarios

Ejecución de planeamiento


Proyectos de ejecución
PGO_OE
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación estructural
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OE
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación estructural
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OE
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
Catálogos
Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación estructural
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios
Proyectos de ejecución
PGO_OE
PGO_OP
PP
PE
PMM
PAMU
OME Y OMU
Estudio detalle
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Proyectos urbanización
Proyectos de edificación
Ordenación estructural
Ordenación pormenorizada
Instrumentos complementarios